Crónica | Las pastelerías ferrolanas celebran la Semana Santa Los ferrolanos se vuelcan con sus ahijados, regalándoles figuras elaboradas con chocolate y monas de Pascua durante todos los días festivos
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?os escaparates de las confiterías de Ferrol también nos recuerdan que estamos en Semana Santa. Casitas, conejos, coches, gallinas y huevos de chocolate avisan a los padrinos de que se acerca la Pascua de Resurrección. La tradición de regalar a los ahijados estas dulces figuras está cada vez más arraigada en la ciudad. Pedro García, de la confitería Gascón, explica que «cada vez se venden más». En esta pastelería, los carteles del Día del Ahijado actúan como un imán para los padrinos. Una costumbre de siglos Ésta es una tradición milenaria en toda Europa: los huevos eran símbolo de abundancia y de vida. Por eso se convirtió en una costumbre regalarlos al principio de la primavera. Y los cristianos adoptaron esta costumbre. García apunta que «antes, la mona de Pascua era un bollo de pan con huevos cocidos dentro». Pese a que en Ferrol cada vez tienen más empuje los huevos de chocolate, Félix Cachaza, de la confitería Las Angustias, asegura que «lo que más tradición tiene en esta ciudad son las monas de Pascua. Es la misma receta del roscón de Reyes, sin sorpresa, y decorada con huevos cocidos. Nosotros elaboramos unas 300 para el fin de semana de Resurrección», explica al respecto. La evolución de esta costumbre queda patente en los escaparates de otra pastelería: en La Suíza, los huevos han dado paso a camiones, motos y muñecos de cobertura de chocolate. Julián López, gerente de la pastelería, asegura que los ferrolanos han adaptado la tradición a sus propias costumbres, marcadas en estas fechas por las procesiones de Semana Santa, y que es «después de la procesión del Domingo de Ramos cuando más huevos de chocolate se venden». Aunque los más tradicionales siguen esperando al fin de semana siguiente para obsequiar a sus ahijados.