El proyecto de Voz Natura que lleva a cabo el centro de día de Aspanaes está condicionado por las especiales características de los participantes: todos ellos padecen autismo o distintos grados de retraso mental. El coordinador del comité científico de Voz Natura, José Antonio Díaz Núñez, se muestra optimista al hablar de la iniciativa: «Veo a todo el mundo con ganas de hacer cosas y al profesorado muy metido en este proyecto», asegura. Su experiencia en otros centros de similares características le hace valorar el trabajo de personas con este tipo de problemas: «A mí siempre me sorprenden. Esta gente demuestra que una minusvalía no es un obstáculo a la hora de trabajar en un proyecto medioambiental como éste, y suelen hacerlo muy bien». Terapia estimulante En este sentido, las tareas del plan de trabajo de Voz Natura conectan directamente con algunos de los objetivos terapéuticos de los profesionales que trabajan con los internos. Así, la psicóloga Emma Cuesta confirma que las labores resultan «muy estimulantes para ellos», y subraya especialmente las tareas desarrolladas al aire libre, «un tipo de trabajo que les gusta mucho». Además de actuar en el plano individual de los internos, el proyecto de Voz Natura incide también en el tratamiento del que es uno de sus principales problemas: la deficiente relación que mantienen con otras personas. «Para ellos, al ser autistas, el tema de la interacción social está muy afectado. Aquí, al hacer trabajos en equipo o en cadena, se estimula también la interacción social».