?l notable incremento del volumen de tráfico en la carretera de Catabois desde la apertura del último tramo de la autopista AP-9 entre Fene y Ferrol ha obligado a la Policía Local a aumentar los dispositivos de regulación viaria que se realizan en la zona. Fuentes oficiales del citado cuerpo indican que se hace necesaria la presencia de agentes durante dos franjas horarias para evitar grandes retenciones. Las mayores complicaciones se producen desde las 08.30 a las 09.30, en coincidencia con la entrada a los centros educativos, y desde las 13.00 horas hasta las 14.30, aproximadamente. Las mismas fuentes apuntan, sin embargo, que la situación no se puede considerar, por el momento, preocupante. De todos modos, se recomienda a los conductores que se dirigen al casco urbano desde el nuevo tramo de la autopista que concluyan su recorrido saliendo en la zona del puerto y regresando al centro a través de la calle de la Iglesia. Irmandiños Por lo que respecta al paseo de Irmandiños, fuentes oficiales de la concellería de Tráfico indican que, por el momento, no se ha tomado una decisión definitiva sobre la necesidad de abrir la vía en doble dirección. En todo caso, habrá que esperar a la firma del convenio con el Ministerio de Defensa -previsto para finales del presente mes- para ejecutar cualquier iniciativa en este sentido, ya que sólo en ese momento la zona pasará a ser titularidad municipal, en régimen de cesión, durante un período de 99 años. Una vez que ha transcurrido más de un mes y medio desde la apertura de los 9,1 kilómetros finales de la autopista AP-9, los responsables del gobierno local en materia de tráfico consideran que el impacto viario, aunque existe, no ha supuesto la aparición de graves complicaciones. Sí se señala la necesidad, sin embargo, de que Audasa mejore la señalización en determinadas zonas, como la de San Xoán, para evitar despistes de los conductores.