Análisis | La repercusión de la planta en la Ferrolterra La construcción de la terminal necesitará de profesionales cualificados en el sector naval y frenará la crisis de las auxiliares
29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ientos de profesionales de las compañías del sector naval de la comarca se encuentran en el paro o han tenido que hacer las maletas para trabajar en obras de distintos lugares del país. Esta situación puede dar un vuelco cuando se inicien las obras de la planta de gas que Reganosa construirá en Mugardos. Y es que para levantar la infraestructura se precisa mano de obra cualificada en especialidades bien conocidas para los trabajadores del metal: soldadores, plomeros, tuberos y armadores serán necesarios en Punta Promontoiro. La industria naval de Ferrolterra atraviesa en estos momentos por un acusado descenso de la actividad. Si se cumple el compromiso -tácito- de Tractebel -empresa adjudicataria de las obras de la terminal-, las empresas gallegas y en concreto las asentadas en la comarca, tendrán un papel protagonista en su ejecución. La construcción de la infraestructura dará empleo directo durante el período de ejecución de las obras -36 meses- a cerca de 500 personas, que dispondrían de dos años y medio de estabilidad laboral. Cuando entre en funcionamiento la regasificadora, ésta contará con una plantilla directa de 70 operarios, aunque se crearán otros tantos puestos indirectos. Ciclos combinados Además, la regasificadora implicará la puesta en marcha de otros dos importantes proyectos, uno de ellos también en la comarca: la construcción de las terminales de ciclo combinado -instalaciones que generan energía a través de vapor de agua y gas- de Endesa en As Pontes y Fenosa en Sabón. En la edificación de ambas plantas se precisarán durante cuatro años de 1.100 obreros, a los que habrá que sumar otros 140 operarios que compondrán sus respectivas plantillas directas y otros 200, auxiliares. Además de captar profesionales cualificados del metal, la planta también tendrá una especial repercusión en el segmento de reparaciones del sector naval, puesto que está previsto que entren al año en la ría ferrolana cerca de 60 gaseros. Esta actividad supondrá además un importante revulsivo para la Autoridad Portuaria, que verá multiplicadas sus arcas. La tan reclamada diversificación industrial que piden los empresarios del naval está más cerca, en la misma orilla que los astilleros.