En las instalaciones de Arzúa se edificarán novecientos pisos

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FERROL

?i la demolición de las cocheras de Tranvías conllevará un cambio radical en la anatomía del casco urbano naronés, un tanto de lo mismo -aunque no tan inmediato- ocurrirá con la desaparición de las naves de la parcela de Arzúa, colidante a la sede de la empresa de transporte urbano. En los terrenos de la antigua cerámica, de más de 90.000 metros cuadrados de extensión, se podrán edificar hasta 900 viviendas, según los datos aportados por el concejal José Blanco. A diferencia de lo que ocurre con la parcela de Tranvías -asentada en suelo urbano consolidado-, el aspecto que tendrá el barrio que se edificará en los terrenos de la antigua fábrica de ladrillos todavía es una incógnita. Blanco explicó que los propietarios aún tienen que presentar el estudio de detalle de la parcela (diseño de viales, zonas verdes y bloques de viviendas), así como el proyecto de urbanización. Sea como fuere, el edil recalcó que ambas actuaciones serán «fundamentais» para el desarrollo urbano de Narón y subrayó la privilegiada ubicación de los nuevos edificios, situados a un paso de la plaza de Galicia y de la autopista. ?ranvías de Ferrol abandonará su sede central en Narón dentro de un año para dejar vía libre al desarrollo urbano del Alto del Castaño. Aunque la compañía todavía dispone de un plazo de dos años y medio para dejar la parcela -según se establece en un convenio urbanístico suscrito con el Ayuntamiento-, el gerente, Javier Botas, apuntó que la empresa quiere realizar el traslado a su nueva ubicación «cuanto antes». Para ello la empresa ha iniciado la búsqueda de un nuevo emplazamiento en las diferentes áreas industriales de Narón y a estas alturas cuenta ya con un claro favorito: el polígono de As Lagoas. En el lugar que desde hace ya ocho décadas ocupan las coheras y los trenes de lavado de Tranvías de Ferrol se construirán dos bloques de viviendas en forma de herradura, uno frente al otro y con una plaza pública entre ambos. La empresa, que deberá realizar la urbanización y ceder parte del terreno al dominio público, pondrá en venta el solar para que sea una constructora la que se haga cargo de la edificación de los entre ochenta y cien pisos que se levantarán en la parcela, de unos 5.000 metros cuadrados de extensión. José Blanco, concejal de Urbanismo, apuntó que esta actuación será «importantísima» para consolidar el desarrollo del Alto del Castaño y «otorgalle a esta zona o carácter urbano do que agora carece». El edil también recordó que ésta será la primera de las dos grandes actuaciones previstas en el plan de urbanismo para transformar la fachada del Alto en la carretera de Castilla. La segunda consistirá en la conversión de los terrenos de las viejas naves de Arzúa en una parcela completamente urbana, con sus calles y viviendas.