?l Concello de Ferrol y la Xunta habían comprometido durante el anterior mandato municipal que la reforma prevista por el Gobierno gallego tendría continuidad con una segunda fase de la que se haría cargo el Ayuntamiento y que consistiría en reordenar también el entorno de la carretera desde las inmediaciones de O Parrulo hasta la rotonda del hospital Arquitecto Marcide. Sumando las dos iniciativas, el presupuesto de la intervención casi se duplicaría, alcanzando algo más de 5,7 millones. En la etapa final del gobierno de coalición entre BNG y PSOE, el entonces edil de Urbanismo, el nacionalista Xosé Lastra, ya advirtió de que las dificultades económicas del Concello hacían necesario que se comenzase con las obras del tramo que asumirá Política Territorial. Ahora, las maltrechas arcas locales hacen inviable que el Concello asuma la financiación de la citada segunda fase.