El Concello estudia comprar el párking de Armas para la reforma de la plaza

FERROL

El convenio de A Magdalena incluye ahora la mejora integral del recinto y su relanzamiento comercial La coalición PP-IF pretende garantizar la reordenación del espacio público

20 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El Concello estudia la posibilidad de hacerse con el párking de la plaza de Armas, actualmente explotado por Aparcamientos Ferrol, rescatando la concesión municipal del mismo. Esta intervención es ahora económicamente viable, tal y como indicó el edil de Urbanismo, Pita-Romero, al haberse incluido el citado recinto como zona prioritaria de recuperación en el convenio con la Xunta para la reurbanización del casco histórico, un texto cuya modificación fue aprobada ayer en comisión. El objetivo de la iniciativa es garantizar la reforma y mejora de la superficie de la plaza de Armas y, al mismo tiempo, la ampliación del párking subterráneo con doscientos huecos más y la potenciación de la zona comercial del espacio. Durante las últimas semanas, tanto la Concellería de Urbanismo como los responsables de Aparcamientos Ferrol trabajaban conjuntamente en un proyecto de ampliación del estacionamiento con la correspondiente reurbanización y mejora estética de la plaza. Aunque en un principio estaba previsto que fuesen los actuales propietarios los que costeasen la actuación tras la autorización de la ampliación del párking, actualmente el curso de las negociaciones se orienta más al rescate de la concesión por parte del Ayuntamiento, tal y como confirmaron también responsables de Aparcamientos Ferrol. Francisco Pita-Romero asegura: «Con esta vía no estamos cerrando en ningún momento la puerta a que haya un acuerdo conjunto entre los propietarios y el gobierno local, pero sí nos garantizamos que la mejora de la plaza de Armas se va a llevar a cabo y que se va a convertir en un nuevo foco de atracción comercial para la zona centro». La recuperación del aparcamiento, previo pago del rescate a la empresa concesionaria, también implicaría que el Concello, indica Pita-Romero, «no esté condicionado por nadie a la hora de diseñar la superficie y, así, desarrollar bien el proyecto».