?l pasado mes de agosto comenzaron las obras de derribo del tramo del muro correspondiente a Herrerías, otro de los eslabones de la cadena de demoliciones ya hechas y pactadas. El Concello y la Armada tienen previsto que, en el futuro, buena parte del terreno que hoy es de uso militar quede absorbido por el Cantón de Molins, lo que lo convertirá en un gran espacio urbano. ?l derribo de un nuevo tramo de la muralla del Arsenal comenzará antes de final de año. Así lo anunciaban ayer los responsables del Concello de Ferrol tras presentar a la oposición el convenio con el Ministerio de Defensa, en virtud del cual el gabinete de Trillo cede a la ciudad un total de 755.537 metros cuadrados de suelo y a Costas otros 252.121. El documento, anticipado con detalle por La Voz el 11 de octubre, permite a Defensa obtener dos parcelas en el centro de Ferrol con una edificabilidad de 52.000 metros cuadrados. Los terrenos se localizan en la calle María y en la avenida do Rei. El alcalde, Juan Juncal; el primer teniente de alcalde, Juan Fernández; y el edil de Urbanismo, Francisco Pita-Romero comparecieron públicamente para explicar un amplio escrito que será llevado mañana a pleno para su aprobación previa al obligado análisis Consejo de Ministros. Los tres coincidieron en calificar de «histórico» un texto que, según fuentes oficiales, será rubricado definitivamente con la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de Defensa (GIED) en fechas «inminentes». La firma está prevista para enero del 2004, aunque todo apunta a que puede adelantarse al mes de diciembre. En uno de los puntos se especifica que el paseo de Irmandiños pasará a ser de dominio público durante un plazo de 99 años. Ambas partes han acordado que, luego, quedará bajo titularidad municipal. Este trámite será el primer paso administrativo para una operación que Armada y Concello de Ferrol llevan meses concretando: el derribo de la muralla del Arsenal comenzando por Fonte da Fama hasta el Teatro Jofre. Francisco Pita-Romero señaló que todas las estimaciones indican que la demolición comenzará «en un plazo aproximado de mes y medio», por lo que las obras podrían apreciarse ya antes de que concluya el año. El proceso El teniente de alcalde, Juan Fernández, abundó en el tema y señaló: «Está claro que la cesión que se hace del paseo de Irmandiños no es para plantar eucaliptos en él, sino para llevar a cabo una importante operación en la que vamos de mano de la Armada que, evidentemente, implica el derribo de la muralla». El nuevo tramo de pared que se prevé echar por tierra, sumado a las demoliciones ya ejecutadas y las que están pactadas, permitirán que los ferrolanos puedan ver el mar desde la puerta de Izar hasta el muelle de Curuxeiras.