La fragata que la Armada argentina utiliza como buque escuela regresa tras su visita de 1999 Los ciudadanos podrán subir a bordo de la nave a partir de mañana y hasta el viernes
26 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Vuelve la Libertad a Ferrol. Atraca hoy en los muelles comerciales la fragata que lleva ese nombre, el buque escuela de la Armada argentina. Tras la de agosto de 1999, se trata de su segunda visita en apenas tres años, circunstancia inusual. Viajan dentro 302 personas, 62 de ellas guardiamarinas; esto es, aspirantes a oficial. Hasta el sábado próximo se las podrá ver paseando por la ciudad. Han transcurrido más de cuatro meses desde que dejaron su casa, al otro lado del Atlántico, y todavía les restan casi dos para regresar. Hacia las diez de la mañana, el barco asomará entre castillos. Quien lo ha presenciado, afirma que su navegar transmite esa majestad que caracteriza a los grandes veleros. El palo mayor se eleva más que las torres de Caranza. Las velas desplegadas ocupan una superficie equivalente a la de medio campo de fútbol. El casco mide a lo largo tanto como 25 automóviles puestos en línea. Es añejo, lleva en servicio desde 1963. El comandante, Andrés Roque di Vincenzo, un capitán de navío, empleará la jornada estrechando manos, abrazando a autoridades civiles y militares, ofreciendo cócteles, transmitiendo mensajes... Haciendo política, en definitiva. Porque la Libertad tiene eso, es una embajada itinerante. Hoy no podrán, pero a partir del domingo o del lunes -todavía no se ha decidido-, los ciudadanos de a pie serán autorizados a subir a bordo y escrutar una embarcación que ha visto amanecer en medio mundo y anochecer en el otro medio, que ha surcado decenas de mares y recalado en 69 países, que huela a salitre, madera noble y tela mojada.