Dos centímetros de autopista

La Voz

FERROL

LA VIDA EXAGERADA EVA DÍAZ | O |

24 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ASEGURAN LOS políticos que tienen la llave de las inversiones que a Ferrol le van a llover millones y más millones en infraestructuras tan fantásticas como un tren de alta velocidad a Madrid y otro a Bilbao o una carretera para comunicar sin estrecheces la comarca con el norte de España. Una lluvia de dinero a la que se suma otro lote de proyectos parecido, del que ya nos estamos beneficiando, en el que entran el desdoblamiento de la vía de Feve para convertirlo en una especie de metro suburbano, con trenes cada pocos minutos, una cumplida red de polígonos industriales y, la estrella, la autopista Fene-Ferrol, ese último apéndice de la A-9 que bordea Galicia. Un tramo de sólo nueve kilómetros que costó 12.000 millones de pesetas, o sea, 72 millones de euros. Y detrás de cada una de estas macroobras imagino un avispero de técnicos y políticos, capaces de proyectar magníficas carreteras y de tender vías increíbles, pero a quienes les resulta imposible conseguir lo más sencillo. No evitan que los barrios se queden incomunicados porque las calles de siempre se tropiezan con la nueva autopista, sin posibilidad de cruzarla por arriba ni por abajo. Permiten que se modifiquen los terraplenes y con ellos las corrientes de agua, sin que nadie disponga un puente o una canalización bajo tierra para evitar que un valle se inunde. Expropian justo el trozo de terreno que necesitan para una gran obra y no se dan cuenta de que al vecino no le han dejado sitio ni para salir de su casa... Son nimiedades en el planeta de las inversiones multimillonarias, problemas que, todos juntos, seguramente costarán tanto como dos centímetros de autopista. Pero ahí están, sin solución.