EL CONTEXTO | Una gran cuenta pendiente de cobrarse

La Voz

FERROL

El convenio entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de Ferrol lleva trece años a la espera de una solución. En 1990 se selló el último acuerdo con una cláusula que especificaba que ese mismo año se firmaría otro. Y desde entonces se espera y desespera en la plaza de Armas. La cuenta pendiente del gabinete dirigido por Federico Trillo-Figueroa está próxima a cobrarse. No se fraguó durante los últimos cuatro años por motivos políticos, como admitieron fuentes del ministerio al nacionalista Xaime Bello. Había que esperar a que pasaran las elecciones municipales. En ese proceso el ministro Trillo se paseó por Ferrol, en campaña electoral, haciendo sus pronósticos: «Me gustaría firmar ese acuerdo con Juncal como alcalde». Ya está el líder del PP ferrolano en el poder pero éste no se atreve a pronosticar cuándo rematará el proceso. Fuentes del gobierno local alegan que el documento diseñado con anterioridad por nacionalistas y socialistas no es válido ahora. En definitiva, no es de su agrado. Por eso están trabajando para presentar el nuevo texto -cuando menos un borrador- durante los próximos meses, antes de que remate el 2003. ¿Qué contenía ese documento del anterior gobierno? Especificaba que unos 34.500 metros cuadrados del Sánchez Aguilera se destinarían a usos educativos o vivienda colectiva libre. Pero el resto del terreno se compartiría con Defensa. Además, se incluían otras propiedades como el observatorio de Monteventoso, el polvorín de Mougá, el antiguo polígono de tiro de Catabois, el campamento de Covas, el polígono de tiro de Doniños, la estación torpedista y parcelas en los cuarteles de San Luis y Marinería.