«Para mí, Ferrol siempre será el lugar en el que desperté a la vida»

FERROL

GEMMA SANZ

Entrevista | Juan Pardo El entusiasmo que desató en el público su actuación en la gala de la TVG confirmó que Juan Pardo posee el tesoro más envidiado por cualquier artista: no pasar de moda jamás

02 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?uele suceder, no es nada nuevo: a menudo, quien aparece continuamente en los periódicos y en la televisión acaba por convertirse en su propio reflejo. Pero ese reflejo no siempre se corresponde con la realidad, y mientras anda dando vueltas y vueltas por los objetivos de las cámaras, dibuja una imagen que se va alejando, poco a poco, del original. Y a Juan Pardo le pasa un poco eso, que en persona no se parece demasido a eso que antes se llamaba -y que se seguirá llamando así, seguramente- una «estrella de la canción». Dueño de una memoria de elefante, al regresar a Ferrol recuerda, sin dudar ni un instante, el nombre de quienes en algún caso no veía desde hacía décadas. La ciudad la conoce como si jamás se hubiese marchado de ella. Y lo que no es la ciudad, también (habla de Sillobre y de Barallobre como si pasease por allí todas las tardes...). Parece que anda lejos, pero en el fondo sigue aquí. ¡Ah...! Y aunque sonría a cada momento, se le nota que se emociona con facilidad. -Está preparando un nuevo disco... -Sí, y éste también va a ser un disco muy gallego, aunque en gallego sólo cante una canción. Galicia es algo que siempre va dentro de mí, que está muy presente cuando compongo. Se llamará Lúa Chea ... Y en él habrá voces de cantareiras... -Que tal vez sean las del Toxos. -Bueno, estamos hablando de eso... -O sea, que podría ser. -Sí, sí. Podría ser que sí. Vamos a ver. -Hablando de cantar, y ahora que le acaban de entregar el Toxo de Ouro, no me resisto a poner aquí que usted cantó a Rosalía... -A Rosalía, sí. Y también a Cabanillas. Y a Pondal... Galicia no sólo es algo que siempre viva en mí, sino que ya influyó de manera determinante en toda mi formación. -De Ferrol, si tuviera que quedarse con un paisaje, ¿cuál eligiría? -Pues verás, quizás la plaza de Amboage, que era donde yo más jugaba de niño. Tengo muchísimos recuerdos de esa plaza. También del Tirso, del colegio, y, en fin... -Si cierra los ojos, cuando está lejos, ¿cuál es el primer lugar de la ciudad que se le viene a la memoria? -Pues ese mismo. Me veo jugando allí, sí. En Amboage. Jugando en la plaza de pequeñito. Aunque también hay otros lugares de Ferrol que me traen buenos recuerdos. -Por ejemplo, ¿cuál? -Pues, por ejemplo, la zona del puerto. Eso también me viene mucho a la memoria. El olor que tiene mar. -Que se extraña más, con la distancia. -¡Hombre...! -Usted vivió, un tiempo, en la calle del Sol. -En la calle del Sol, en la calle Real, en la calle Magdalena... En realidad, he vivido en muchísimos sitios. Mi padre era marino. -¿Cómo ve a Ferrol ahora, cuando vuelve? ¿Hasta qué punto ha cambiado la ciudad en la que creció usted? -Ha cambiado mucho. Ferrol es una ciudad que se ha renovado. ¿Sabes qué pasa cuando transcurren los años? Que las cosas, al reencontrarte con ellas -ríe Juan Pardo- te parecen mucho más pequeñas. De niño las veías de otra manera. Ayer recorrí la ciudad de madrugada, paseando. No había nadie por la calle, y me dio esa impresión, sí, que Ferrol es ahora más pequeño que en mis recuerdos. -Y si tuviese que ponerle una etiqueta, ¿qué diría? -Que, para mí, Ferrol siempre será el lugar en el que desperté a la vida.