Era el proyecto estrella del BNG de Xaime Bello cuando en junio de 1999 éste se postulaba para alcaldable. Cuatro años después de conseguirlo, la plaza de España está sin caballo pero sigue siendo eso, un proyecto. Un agujero lo llamó la oposición de forma machacona durante la precampaña y lo continúa haciendo a dos semanas del 25 de mayo. Ayer 7 de los 8 concejales nacionalistas bajaron al burato , a las tres plantas, con el casco por montera y atendiendo a las explicaciones de los técnicos de Dragados. Ni rastro, ironizaba Bello ya metido en campaña, del río bajo tierra que anunciaban «os agoreiros». ¿Seguirá siendo la perla del programa nacionalista? Bello salía por la tangente y respondía una y otra vez que el suyo es un proyecto de nueva puerta de entrada a la ciudad. En el ecuador de las obras, la plaza avanza «sen continxencias», decía el responsable, José Luis Corujo. La idea, reiteraron los presentes, es que la plaza esté lista a mediados del 2004. Será con una nueva corporación y con la incógnita de quién cortará la cinta inaugural.