?o se guarda opiniones ni calificativos. Dice que no se calla nada, ni ahora ni antes. Fernando Blanco Aneiros ha pasado, en poco más de un mes, de formar parte del equipo de gobierno del Concello de Ferrol a ser depuesto en sus responsabilidades y expedientado en su partido junto con otros tres concejales. Mantiene su intención de dejar la vida política al final del presente mandato. Anuncia, además, que abandonará a un PSOE que, desde su punto de vista, «actuó de forma desmesurada». -No es algo que surgiese de un mes para otro. Los problemas se vienen arrastrando desde hace dos años. -¿La causa de esos problemas? -Todo nace de la actitud de una persona. Amable Dopico es un compañero que no destacó por el diálogo y, al final, ni había reuniones de grupo ni ningún contacto con la ejecutiva local. Nosotros decidimos dar un cambio a la situación para normalizar la vida interna y siempre haciendo uso de nuestros derechos. -¿Por qué se deterioró tanto la relación con Amable Dopico? -Priorizó su carrera a nivel municipal antes que los intereses del partido. Como portavoz, se desentendió de todos los problemas y, como se vió al final, se limitó a ser una mera correa de transmisión de lo que se decía en el BNG. -¿Está dolido con la decisión del alcalde de apartar a los cuatro ediles expedientados del grupo de gobierno? -Claro que se queda uno dolido. Yo, personalmente, le transmití al alcalde nuestra intención de garantizar la normalidad y la mayoría hasta el final del mandato. Pero, finalmente, Xaime Bello ejecutó una decisión que le correspondía exclusivamente al PSOE. -¿Por qué? -Por las ganas que el BNG le tiene a Bonifacio Borreiros. Es un partido que ha demostrado no tener claro lo que es una cultura de coalición. El Bloque pidió, primero, que fuésemos nosotros los que destituyésemos a Bonifacio aprovechando la circunstancia de una ausencia en un pleno. Pero no lo hicimos, porque yo no admito que ningún grupo ajeno solicite dimisiones en el nuestro. -¿Hay ahora ánimo de revancha? -En absoluto. En política no existen las revanchas. Lo que hay son cuestiones de ética que son realmente importantes y decepcionan. -¿Por ejemplo? -Ver cómo se apresura el alcalde y el nuevo concejal de Deportes a romper las invitaciones para la Gala del Deporte que yo organicé para que figurasen sus nombres. -¿Cómo ve la actuación de Xaime Bello en todo este proceso? -Con graves carencias de ética. Ha dejado al gobierno de Ferrol en minoría, posiblemente, por un desmesurado afán de protagonismo y el ansia de repartir unas calderillas al final del mandato. -¿Qué camino tomará Fernando Blanco cuando se disuelva la corporación? -Uno que me va a llevar fuera de la vida política, como ya anuncié después de las primarias. Voy a abandonar el PSOE. -¿Qué le lleva a dejar el partido? -Se nos ha aplicado una decisión desproporcionada y antidemocrática. La ejecutiva gallega demostró, además, que tiene un doble rasero. Cuando se depuso a Bonifacio Borreiros como portavoz del grupo nadie dijo nada. Ahora, sin embargo, el mismo proceso ha sido tomado de forma bien distinta. -¿Cómo ve el futuro de los socialistas ferrolanos en las elecciones? -A ver si la lista mejora lo que hay. Pienso que se van a perder votos cuando se podía partir de la mejor situación para llegar a la alcaldía. Creo que Amable Dopico ya no va a dar la batalla para llegar al gobierno. Su único objetivo es reproducir el escenario actual. No desprecia ninguna foto, pero no tiene propuestas políticas con peso y fondo. De hecho, su concejalía de Obras es la peor valorada. El votante del PSOE tiene que estar muy defraudado.