El comité de empresa de Izar Fene va a empezar a llamar a muchas puertas para concienciar a todo tipo de entidades de la oportunidad que se le presenta al astillero para romper las limitaciones que le impiden construir barcos y recabar los apoyos que crea necesarios. Su presidente, Jorge Prieto, afirma que los sindicatos son plenamente conscientes de que la opción se juega en clave política. -Aprobaron una resolución pública. ¿Qué estrategia van a seguir? -Queremos canalizar nuestra propuesta, llegar a las instituciones comarcales, a los partidos políticos. Tiene que ser la alternativa industrial a una situación de desastre que está generando un gran empobrecimiento para Galicia.-¿Cuenta el astillero con todas las condiciones para poder fabricar petroleros de doble casco?-Si consiguiésemos que se tomase la decisión política, está claro que sería necesario que se aplicasen otro tipo de medidas, como la concesión de ayudas, que ya tienen muchos astilleros europeos que compiten con Corea. En el país ya hay varias factorías que están interesadas en el posible mercado de los petroleros de doble casco, como los astilleros del sur. Es razonable y normal. Nosotros no queremos quitarle nada a nadie, simplemente poder participar. -¿Creen que el grupo naval es receptivo a esta propuesta? -La empresa Izar es pública y está sujeta a decisiones políticas. El Gobierno tiene que darse cuenta de que los problemas que tiene el sector naval no son únicos de España, sino que son comunes a toda Europa. -¿La supresión de las limitaciones supone para el comité la exclusión del sector «off-shore»? -No decimos que no al off-shore , ni a las reparaciones, ni a nada. Pero si ahora el mercado de la construcción naval se abre a un nuevo campo, queremos participar. Y no hay que engañarse, porque no se sabe lo que va a dar de sí el mercado de los petroleros de doble casco, pero tenemos que aprovechar la oportunidad. El comité no se sitúa al margen de nada, nos hemos especializado, ganamos terreno, lo hacemos bien en el off-shore y no debemos despreciarlo, pero si el Gobierno de Madrid le da un impulso a esta propuesta, no queremos desperdiciarla.