Con un tono de reconocido enfado, los miembros de la ejecutiva local del PSOE Natividad González y Manuel Lorenzo reiteraron la exigencia a los cuatro «tránsfugas» (un apelativo intencionado, dijeron) de que devolvieran las actas de concejales al partido para garantizar el pacto de progreso sellado con el BNG. «Y eso está por encima de los individuos», comentó González Laso, quien recordó que el PSOE mantiene una disciplina «que se entiende como un gran concepto de valores». «No han sabido ser coherentes para irse a tiempo», añadía. Con ese pacto, ella misma recordó que en Ferrol tardó semanas en cerrarse «porque alguno de esos concejales no entendía democráticamente el resultado de las elecciones municipales». Entre los expulsados, la responsable de Organización citó a Bonifacio Borreiros para advertir que «no ha sabido corresponder a todo lo que le ha dado este partido». La acusación la completó Lorenzo asegurando que, a la vez que no cumplieron los objetivos políticos, tampoco lo hicieron con los económicos (no aportaban parte de su sueldo como ediles a la formación). Defendiendo la actitud de Pérez Touriño y Amable Dopico, González advirtió que los expulsados utilizaron «métodos del pasado».