«¿Sabías que Fene é un dos concellos galegos con maior tasa de abstención electoral?... «¿E que é un dos municipios con máis só industrial de Ferrolterra?», exclamaba ayer una mujer en la Casa de Cultura. «¡Pois non tiña nin idea!», le respondía su acompañante. Los datos -grabados en uno de los 16 paneles que ayer colgaban de la sala del edificio municipal- fueron sólo algunas de las sorpresas que deparó la exposición Fene, 25 anos de democracia a sus primeros visitantes. A través de fotografías y textos, la muestra hace una concisa y detallada radiografía de los cambios experimentados por el municipio -«ese pequeno gran descoñocido», como reza el cartel de la exposición- a lo largo de los últimos cinco lustros de etapa democrática. Y su lupa lo revisa todo: desde la transformación política vivida por el municipio -donde los nacionalistas se han mantenido invencibles desde la dictadura -hasta los vaivenes del censo poblacional, que duplicó su cifra desde 1941- con la instalación de Astano- hasta 1986. Pasó de 8.000 a 16.000. Después, la reconversión industrial hincó sus dientes en el censo y lo rebajó a 15.000. Tampoco se olvida la exposición de la oferta educativa, que con los años ochenta dejó atrás el predominio de la enseñanza privada para otorgar la hegemonía a los colegios públicos. Ni deja de lado a las grandes figuras del mundo cultural fenés, como el poeta Pérez Parallé, ni a los prinicipales rostros del movimiento asociativo. Ayer, en el acto inaugural, nostálgicos, miembros de anteriores corporaciones, concejales, jóvenes con ganas de conocer su pasado y, por supuesto, el incombustible alcalde, Xosé Rivera Arnoso, se reencontraron con su historia. Con 25 años de la democracia fenesa.