Las organizaciones ecologistas aguardan una colaboración masiva en la limpieza de arenales este fin de semana El centro de coodinación y reparto de material se mantiene en Doniños
29 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Será la segunda gran oleada, pero no de fuel, sino de voluntarios, la que llegará este fin de semana a los arenales de Ferrolterra. Al menos esa es la previsión de Protección Civil y la mayoría de las organizaciones ecologistas que operan en la ciudad ante la llegada de nuevas manchas, las que ya se atisbaron ayer y las que se esperan para este fin de semana. El centro de control para todo el dispositivo de voluntariado se mantendrá desde primeras horas de la mañana en la caseta de la playa de Doniños y será la empresa Tragsa, la misma que se encarga de la contratación de personal, la que se ocupe de coordinar todo el operativo, de distribuir el material y de repartir las zonas objeto de limpieza. Precisamente ese reparto de labores motivó que organizaciones conmo la Surfraider o la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) desconociesen a última hora de ayer cómo se distribuirán las tareas de los altruistas. Por lo pronto, la SGHN ya ha buscado acomodo para albergar a los voluntarios que se acerquen hasta los arenales de Ferrolterra. La respuesta llegará desde varios puntos de Galicia, España e incluso Francia, según prevé la fundación Surfrider, que hoy contará con la ayuda de su director a nivel nacional, Bosco Imbert. La coordinación «No sabemos cómo habrá que coodinarse, pero lo lógico es que el interesado se acerque hasta Doniños y allí ya nos encargaremos de repartir las tareas», explica Jesús Busto, portavoz de Surfrider. La demanda de un interlocutor único coincidía con la SGHN, cuyos miembros hoy se centrarán en el río Esmelle, donde desde ayer se intenta detener el fuel con un vallado, y en la recogida de aves petroleadas. Mientras, Protección Civil ha hecho acopio de abundante material de desinfección en previsión de la demanda durante el fin de semana. Y es que, según varios testimonios, la empresa Tragsa apenas cuenta con medios para equipar al personal contratado. Los grupos ecologistas recomiendan, mientras, que los voluntarios no realicen tareas en las zonas en que se encuentra mayor densidad de fuel. «Lo que queremos es que se adopten unas medidas mínimas de seguridad», exige Busto.