Narón quiere ser fidalga

Susana Pérez FERROL

FERROL

PATRICIA REY

El Concello ha sido de los únicos municipios de nuestro país, en época reciente, en solicitar este distintivo. El historiador Andrés Pena está recopilando la documentación

18 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Imagen e identidad. Estos dos signos presiden la búsqueda de un reconocimiento para el Concello naronés, que ha dado un vuelco en el último año. Cuenta el edil de Relacións Institucionais, Miguel Aneiros, que un conocido levantador de piedras vasco confundió hace dos años Ventas de Narón (en Lugo) con el municipio de Ferrolterra, puesto que éste aparecía en el mapa como A Gándara de Xuvia. Para evitar más confusiones de este tipo, se puso en marcha un proceso de transformación, que comenzó con el traslado de la casa consistorial al barrio de El Alto. El siguiente paso fue establecer en esta zona el centro urbano del municipio, adaptándolo al plan de ordenación. Todos los cambios estuvieron acompañados de una reorganización en los códigos postales para diferenciar el Narón urbano y el Narón rural. A principios de verano se anunció la petición de cidade, en la que se pusieron a trabajar historiadores y documentalistas, al igual que ya se hizo con la institución del Día de Narón- declarado sobre un acta que data del año 1837-. Efectivamente, Alfonso XI les había concedido a los vecinos de este municipio el título de fidalgos, en recompensa a su participación en la batalla de Salado. La petición del Concello ha sorprendido hasta al jefe de la Casa Real, Fernando de Almansa, quien les manifestó en una conversación telefónica reciente que «en época reciente ningún municipio había solicitado el título de ciudad», según confirmó ayer Rodríguez Aneiros. Almansa les brindó, asimismo, su «colaboración» y se ofreció a ser «guía» de los representantes naroneses en la tramitación del título. Dicho y hecho. Ya han redactado la carta en la que explican los fundamentos y base histórica de la petición. Una vez avanzado el proceso tienen pensado incluso presentarse ante el mismo Rey. Todo, para ser ciudad.