Iba con carácter de extraordinario y el contenido semántico del pleno dio validez al calificativo. En el orden del día, trece puntos que se quedaron en once al retirase a última hora dos de la cartera de Facenda e Patrimonio, cuando precisamente se incluyeron con carácter de urgencia el viernes. La circunstancia le sirvió al líder de IF, Juan Fernández, para lanzar una primera insinuación con alto voltaje político: «Las dos propuestas se han retirado porque ustedes (por el BNG) no cuentan con el apoyo del PSOE para aprobarlas». Recibió el silencio por respuesta pero reincidió: «En temas económicos, no tienen trece concejales». «No quieren ponerle el amplificador a ese problema y hacen bien», completaba Fernández. En los escaños de socialistas y nacionalistas nadie pedía intervenir. Sólo lo hizo la responsable de las cuentas municipales, María Luisa Sabio, para decir que esos puntos se incluirían, rectificados, en el un pleno ordinario. Las dudas sobre la salud de la coalición no se desdejaron ahí y Fernández volvió a incidir al referirse a la financiación de la segunda fase de la plaza de España: «¿El PSOE va a apoyar esa ampliación? ¿Cuentan ustedes (al Bloque) con el compromiso o hará falta esperar como ya ocurrió antes?». La división Mientras el portavoz socialista, Amable Dopico, rechazaba el uso de fondos municipales, el líder independiente reincidía: «Ayuden (al PSOE) a gobernar por el compromiso que tienen. Esa división me beneficia a mí, pero no a los ferrolanos. Y dejemos que pospongan la campaña electoral». Deseoso de zanjar la disputa, fue Fernando Blanco (PSOE) quien tomó la palabra para aclarar que «nosotros veremos antes la propuesta de ordenación». Dopico añadía a continuación: «Señor Fernández, está vostede buscando onde non hai. Esta coalición funciona e non é un desastre como foron outras». Irónico y con una amplia sonrisa en la boca, Fernández lanzaba el último dardo de la mañana: «Habla Fernando Blanco, quien manda en el PSOE y ojalá lo haga mucho tiempo más». Y el BNG se quedó mudo.