A Cruz Roja ya no cuenta con soldados que cumplan el servicio militar obligatorio en sus filas. Por eso Francisco Vázquez, presidente de la instición en Ferrol, lo dice claro: «La institución sigue necesitando muchos voluntarios», y aprovecha para hacer un llamamiento a los interesados en sumarse a su tarea. No se exige una edad determinada. Los jóvenes se integran en Cruz Roja de Juventud, y los mayores tienen toda una gama de posibilidades de unirse a las actividades solidarias. Así, recientemente se puso en marcha el servicio de teleasistencia a ancianos, merced a un convenio con el Concello de Ferrol. En estos momentos, medio centenar de personas mayores o con alguna minusvalía están conectadas permanentemente a un centro de comunicaciones de Cruz Roja, mediante un transmisor que cuelgan al cuello. Un voluntario pasa periódicamente por las casas de estos minusválidos o ancianos asistidos. Tienen también en servicio una furgoneta de transporte de discapacitados que auxilia al centro de grandes inválidos de Catabois y al colegio Carmen Polo. Vagabundos Y pronto comenzará también a prestar ayudas a indigentes y vagabundos una nueva sección, mediante otro convenio con la Xunta. Por último, la sede de la calle del Sol sigue siendo el aula de formación de socorristas. «Ferrol -concluye- colabora también económicamente con proyectos en el Tercer Mundo, a través de nuestro ente provincial».