06 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
El furtivismo es, hoy por hoy, el gran problema con el que se enfrentan las cofradías de pescadores. Sólo en Ferrol y Barallobre, seiscientas familias dependen directamente de una actividad económica que, tal y como indica Bernardo Bastida, «se está viendo amenazada por la actuación de los furtivos, que esquilman los recursos y ponen en grave peligro a muchas economías domésticas e, incluso, el futuro de esta riqueza que tenemos en la zona». Aunque satisfecho con el mayor esfuerzo contra el furtivismo que está realizando la Xunta, Bastida advierte que «no hay que descuidarse, todos los medios son pocos».