Ferrol se consolida como punto de referencia del verano gallego e incrementa sus visitantes en casi un 30% A Bonifacio Borreiros ya se le ha pasado el susto. «Cando alguén se queda afónico, sempre é por algo», bromea ahora el concejal de Cultura, al hacer balance de los 37 días que han durado las fiestas. Unas fiestas, las de verano, que, como no deja de subrayar el edil socialista, «nunca se prolongaran ó longo de tanto tempo», pero que superan, de largo, los 80.000 espectadores del 2001.
02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«Ademais -recuerda-, esta vez tiñamos o mesmo presuposto que o ano pasado, 312.526 euros. Pero todo saíu ben, e incluso nos vai quedar algo de superávit, que incrementará os fondos dos que dispoñeremos para as festas de Nadal». Sorpresa El concejal de Fiestas centró su intervención en el número de espectadores de las actuaciones musicales, ya que las cifras de espectadores de otro tipo de acontecimientos, dada la afluencia de público, resulta, dijo, poco menos que incalculable. «¿Canta xente -se preguntaba- habería nos fogos de San Ramón? ¿Trinta mil, corenta mil persoas? E non me estraña -añadió-. Pola súa calidade, foron toda unha sopresa». Borreiros no dejaba de recalcar ayer que durante las cinco semanas -más de cinco semanas, en realidad- que duró el programa pasó «momentos moi difíciles, e de moita tensión». Así, mencionó las interminables negociones con los representantes de David Bisbal («Incluso houbo xente que non mercou a entrada porque pensaba que na Coruña íase celebrar un concerto no que non había que pagar»). O la ausencia de María Jiménez, «que ó final -dijo el edil, aludiendo a la separac de la cantante y el actor Pepe Sancho- non fixo xira polos seus problemas familiares. Pero también hubo satisfacciones. Y entre ellas, además del éxito de actividades «alternativas» como la escultura o los actos dedicados a la Ilustración, señaló el estreno, en la plaza de Armas, de la Suite Ardóbrica , de Milladoiro. «Ese -dijo Borreiros- foi un concerto para non esquecer xamais».