Un matrimonio duerme con tapones en los oidos por la saturación en locales
16 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.O Ponto sería un lugar digno de un guión de ciencia ficción. Desde hace tres años, una familia sueña con poder dormir al menos cinco horas durante los fines de semana pero este deseo parece no ser más que eso, un deseo. Y todo ello por culpa del ruido de un pub que tienen bajo su vivienda. La situación la definen sus integrantes como insostenible e incluso está estudiando crear una asociación de afectados por este tipo de saturación en Narón. «Hay mucha gente en mi misma situación -indica V.R.C.- pero a la hora de dar algún paso, la mayoría tienen miedo de lo que les pueda pasar, a las amenazas y todo eso». Se pone a él mismo de ejemplo y señala que hace unos días interpuso una denuncia contra el inquilino de aquel establecimiento por presuntas agresiones verbales. «Me amenazó de muerte y por eso he decidido poner el caso en manos de la justicia», lamentaba. V.R.C y su esposa apenas concilian el sueño durante dos horas y, tras la noche en vela, él debe ir al trabajo. Se levanta a las siete de la mañana, pero en la mayoría de las ocasiones se queda en vela hasta las cinco. Así todos los viernes y sábados. Su hija debe desplazarse a la casa de la abuela en época de exámenes para estudiar. El establecimiento de esta zona de Narón, que ha cambiado de titularidad en varias ocasiones, cuenta, según fuentes policiales, con una decena de informes policiales en contra por infringir la normativa acústica pero para los afectados esos papeles se quedan en simples partes «con los que no se logra nada». Los agentes -apuntaba V.R.C- han tomado decenas de mediciones pero seguimos igual. Todo es excesivamente lento». Ni siquiera los tapones de oídos que usan en ocasiones para dormir les permiten conciliar el sueño. El ruido, según se reflejaba en las mediciones policiales, llegó a superar en alguna ocasión los sesenta decibelios dentro de su vivienda; el máximo son treinta. Ahora, la tranquilidad de esta familia de O Ponto depende del expediente que el Concello está tramitando en contra del local, en el que se contemplaría el cierre temporal del local, tal y como precisó el concejal de Urbanismo del municipio, José Blanco.