: PARA RECORDAR A TORRENTE. La polémica desatada cuando se decidió que la Fundación Torrente Ballester tuviese como sede Santiago de Compostela «está en vías de pecharse», según señala el concejal de Cultura, Bonifacio Borreiros . La viuda del escritor, Fernanda Sánchez-Guisande , anunció ayer al edil ferrolano que la entidad que lleva el nombre del autor de La saga/fuga de J.B . tendrá «una extensión en Ferrol». «Aínda que a biblioteca vaia estar en Compostela ¿apuntó Borreiros¿ aquí teremos actividades de todo tipo. Ademais, Fernanda e os seus fillos deixaron onte constancia de que lles parece ben que os Torrente Malvido cedan a Ferrol manuscritos dos que posúen». : PEDRADAS, VAGABUNDEAR SIN RUMBO, HAMBRE, SED. Ésa es la agenda del perro abandonado por «su mejor amigo». El tema, de actualidad estos últimos días por la campaña con que la Asociación de Amigos do Can quiere evitar que los civilizados humanos tiren a la cuneta a sus perros sólo porque no caben en el coche para ir de vacaciones. Y vuelve esto a ser noticia porque ayer se entregaron en el Concello los premios a los niños ganadores de los concursos de redacción y dibujo que convocó la mencionada asociación, siempre con el ánimo de concienciar contra el abandono. El alcalde, Xaime Bello, se sumó a la campaña y pidió que se tengan en cuenta los sentimientos «dos cas e das cadelas». Porque tienen sentimientos y, generalmente, son muy nobles. : EMPIEZA LA TEMPORADA DE FIESTAS PATRONALES. Aún no se han extinguido los ecos de las celebraciones de Ultramar y ya comienzan otras, esta vez, las de A Cabana, en honor a San Antonio. Ayer fue el día de la romería en la capilla del santo y esta noche, a las 23 horas, se celebrará una verbena amenizada por el grupo Bumerán. Mañana habrá regatas de vela clásica (18.00 horas), otra verbena y, a medianoche, sesión de lucería. : PARA POCAS CELEBRACIONES ESTÁ el movimiento social y político frente a la reforma del desempleo aprobada vía decreto por el Gobierno. Diputados y concejales del BNG expresaron en la plaza de España su rechazo a lo que consideran una expropiación de los fondos de los trabajadores, ya que, recordaron, la caja con la que se pagan los subsidios por desempleo se nutre de la aportación de los asalariados, mientras que el Gobierno hace una «aportación cero».