Grozdic, el «barrilete cósmico»

La Voz

FERROL

«No comment, tengo que ver el gol por la televisión», señala

24 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste para dejar el camino tan simple?» La voz quebrada por la pasión de Víctor Hugo Morales retumbó en la memoria de los mitómanos. Salvando las distancias -tan grandes como de El Sardinero al México del Mundial-, en medio del delirio, el gol de Grozdic evocó en los más eufóricos aficionados verdes «la jugada de todos los tiempos» de Maradona ante Inglaterra. Y es que, en versión comprimida, el caracoleo del yugoslavo hacia Lemmens recordó al de Maradona hacia Peter Shilton en el segundo tanto del clásico ante los británicos. «No comment», arrancó diciendo el crack balcánico tras el partido: «Tengo que verlo por la televisión». Al subirse al autobús, una bolsa con hielos curaba ya las últimas heridas, las de un jugador bajito y corpulento que se convirtió en blanco de los golpes rivales. Tanto que un periodista cántabro lo vio algo rechoncho. Y Luis César no dio crédito: «¿Que no está en buena condición física? Me gustaría que lo viese en paños menores. Es un auténtico culturista». Con su agente Claude Cauvy en la grada, Grozdic realizó en El Sardinero su partido más completo desde que llegó a España. El tanto le recordó a otro «que marqué con el Obilic al Estrella Roja hace tres o cuatro años». Gol al margen, se metió el partido en el bolsillo. Ni siquiera necesitó el rodaje de los primeros minutos. Borró a Mena, dirigió al Racing a su antojo y rozó el segundo tanto con un cabezazo en el último minuto. Entonces, con Samir Boughanem por detrás y Marsiglia a su derecha, se soltó más y lanzó al Racing al contragolpe. «Esta temporada le ganamos dos veces al Santander, así que somos mejores que el Santander», broméo el medio centro balcánico. Grozdic destaca que «en los campos de los equipos importantes jugamos mejor, pero a diferencia de lo que ocurrió en Oviedo, donde no aprovechamos nuestras oportunidades, aquí conseguimos ganar». Al margen de su brillante actuación, el internacional yugoslavo quiso destacar «una victoria importante en un partido muy duro». Tanto que acabó rendido.