RÍO DE LA SARDINA
16 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Racing comprobó en las dos últimas jornadas de su gira mediterránea como se endurece ahora la competición. Huérfano de apoyo en la grada, no se comió una mandarina en Valencia, y en Tarragona, donde ya dejó evidencia de una mejor concentración, creó varias ocasiones de gol, pero nuestros delanteros, que llevaron flores otros días, no marcaron. La fiel e ilusionada afición anda escéptica por estos cambios tan bruscos, pero sigue motivada y soñando con que su equipo pueda repetir la campaña de aquel modesto Numancia del ascenso, aunque para ello tenga que sufrir tirándose de los pelos de vez en cuando. Tras la página mediterránea, como cada partido es un mundo nuevo, el Salamanca visita mañana A Malata. Llega un equipo que siempre ha creado problemas al Racing, pero al que en este momento no le acompañan los resultados. Un rival bien armado, que no da facilidades y sabe aprovechar las dudas de sus rivales. Por ello es de suponer que en Ferrol salgan a producir un roto a los verdes, para no perder terreno, aunque falte mucho hasta el final. Rombo o doble pivote Luis César espera un Salamanca de primer nivel, y prepara ya el partido con gran celo e intensidad, aunque sólo disponga de dos entrenamientos para perfilar el choque. ¿Rombo, doble pivote o juego por las bandas? El técnico medita todas las opciones, parándose a ver quién llevará la manija del juego, pues todavía no tiene totalmente resuelto este problema vital. Busca los hombres para manejar más cómodamente el partido y seguir creciendo sin despistes en defensa, tocando el balón con criterio y buscando las oportunidades naturales de gol. Todo ello pensando en que los partidos duran noventa minutos más la propina. Y es que no se puede desfallecer, pues, como dice el refrán, hasta que no canta la gorda no termina la ópera.