FÚTBOL
23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Manolo Rois, el peculiar presidente del Ourense, se maneja con agilidad cuando se trata de lidiar con una situación límite. Lo ha hecho en innumerables ocasiones durante una década, en la que ha compatibilizado la hostelería con los despachos deportivos. Al más puro estilo presidencialista, no necesita consejeros y asume sus decisiones sin pestañear. La última, destituir a Jesús Mari Fuertes después de que su equipo debutara en la fase de ascenso a Segunda con una derrota. Hay antecedentes. Teixidó fue el protagonista del primero, en la 96-97. A falta de siete jornadas, al Ourense le faltaba un punto para asegurarse la permanencia en Segunda, pero encajó seis derrotas seguidas. Después de la última, Rois entendió que el equipo se había relajado en exceso y, en el vestuario, le espetó a la plantilla: «Estáis todos cesados». Los jugadores se quedaron, pero Teixidó se fue y con él Fuertes, que ponía el título de entrenador. Al día siguiente, fichó a Rodríguez Vaz; el equipo se salvó con un triunfo en Almería (2-3). Poco después, Rois dejó la presidencia en manos de ISO, que había comprado las acciones del club. Dos años después, con el Ourense en Segunda B, Rois volvió a aparecer. Confió el equipo a Argibay, quien llevó a los ourensanos a la fase de ascenso. Sin embargo, el mal comienzo -dos derrotas- provocó la ruptura definitiva. El presidente cuestionó sus decisiones, pero le mantuvo en el puesto. En Santa Coloma, tras el 5-0, anunció: «No cesaré a Argibay si el avión que nos lleva a Galicia se cae». La aeronave aterrizó y Fuertes ocupó el puesto de Argibay. El Ourense llegó con opciones de ascenso al último partido y Fuertes renovó. Todo fue bien en la primera vuelta, pero en la segunda llegaron las dudas. Rois llamó a capítulo al entrenador después de caer ante el Atlético B. Tras perder con el Ávila, llamó a filas a la plantilla; el domingo, 0-3 con el Ceuta. Rois: «No fútbol non valen os malabares e os discursos baratos son para as conferencias». Fuertes fue destituido dos días después.