Los jugadores se quejaron amargamente del mal estado terreno de juego El Racing lleva más de dos meses sin ganar en casa -el último triunfo fue frente al Huelva el día 21 de enero-, una situación que sigue complicando la existencia a los ferrolanos, ya que lejos de A Malata se han sumado ya quince puntos. Ayer, pese a la urgencia de sumar, tampoco se pudo vencer al Extremadura, frente que se salvó un empate, ya que hubo que remontar un gol en contra. El grito unánime de jugadores y técnico al final del choque casi parecía una consigna. El campo se llevó todas las culpas, aunque significaban que no era una diculpa: «Aquí no se puede jugar, nos perjudica». El técnico local incluso llegó a decir que sus hombres salieron al terreno de juego abatidos.
31 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En la grada, ajenos a esta circunstancia, el sentir era nuevamente de preocupación. Se habían escapado dos nuevos puntos de Ferrol frente a un rival que, al menos en la primera parte, con o sin campo en malas condiciones, jugó de maravilla y puso al Racing contra las cuerdas. Los extremeños no sólo se adelantaron en el marcador, sino que a los 23 minutos Aizkorreta salvó el segundo con una magnífica intervención, unido a un par de buenas internadas de Cortes que no aprovechó. En esta primera mitad estuvo más cerca el segundo de los de Ortuondo que el empate del Racing. Bien es verdad que los ferrolanos también tuvieron tres buenas ocasiones. La primera de ellas a los dos minutos, una volea de Manel que para bien Gaspercic; la segunda a los 25 minutos, tras un centro de Manel al que no llega Nogueira y la tercera en los últimos instantes de la primera parte, una volea de Manel, en el segundo palo, que da en el larguero. El Racing tuvo la inmersa suerte y el acierto, claro está, de empatar el partido en los primeros minutos de la segunda parte. Fue una falta al borde del área (no fue -insistió Yosu Ortuondo en su rueda de prensa-), que Jordi sacó perfecta para que Pazolo, tras adelantarse al africano Kalla, conectara un perfecto remate de cabeza que envió al fondo de la red. El partido cambio, todo el nerviosismo de la defensa en la primera primera mitad, con dos puntas, Aganzo, de sólo 19 años, y Karanka, que pusieron en graves apuros a los ferrolanos, se esfumó. El Racing entró mejor por las bandas, en el mediocampo circuló mejor el balón y llegaron nuevas ocasiones, aunque faltó remate. También el Extremadura volvió a enseñar las uñas. A los 72 minutos, una rápida intervención de Javi Venta evitó un segundo gol de Aganzo y a los 79 fue Emery quien sacó bajo palos un remate de Félix. Luis César fue dando entrada en esta segunda parte a Borja, Emery y Villa para incorporar a hombres de refresco, aunque los ferrolanos no lograron el tanto de la victoria. El Extremadura incluso jugó los cinco minutos de tiempo añadido metido en su propia área para mantener el empate, aunque a los jugadores ferrolanos les faltó pegada.