A Malata no aguantó más

J.V. / P.A.L. FERROL

FERROL

CÉSAR TOIMIL

El colegiado murciano Tristante Oliva decidió suspender el partido entre el Racing y el Albacete por existir peligro de lesión para los jugadores El terreno de juego del estadio de A Malata, en una situación caótica desde hace más de un mes, no aguantó más. Ayer pasó lo que pudo suceder mucho antes, ya que se veía venir. El colegiado murciano Pedro Tristante Oliva decidió suspender el partido que tenían que jugar, a partir de las seis de la tarde con las cámaras de la TVG en directo, el Racing y el Albacete. En las observaciones en el acta, el colegiado explica: «En la primera comprobación del terreno de juego aprecié el mal estado del mismo, por lo que decidí reunir en mi vestuario a delegados, entrenadores y capitanes de ambos clubes para recabar su opinión».

16 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Añade que el Albacete se negó a jugar: «alegaba la más que posible lesión de algún jugador», mientras que explica que el Racing sí estaba de acuerdo en la celebración del encuentro. Posteriormente, escribe en el acta del choque que hizo una segunda comprobación más exhaustiva: «Con botas, atuendo deportivo y acompañado del cuarto árbitro y delegado del partido, en la que pude observar que en la mayor parte del terreno de juego, sobre todo en la zona central, al pisar el barro me llegaba al tobillo y el balón no botaba. Comprobando así que el terreno de juego no reunía las condiciones mínimas de seguridad, habiendo riesgo de lesión por parte de cualquiera de los participantes del encuentro». Por último, significa que por todo ello tomó la decisión de no dar comienzo al encuentro debido a los motivos relatados. «Una vez comunicada la decisión a los delegados de ambos equipos, el Racing me dijo que quería hacer constar que en su opinión se habían jugado partidos en circunstancias similares o peores». El enfado entre los racinguistas era patente y todos lamentaban la suspensión de este encuentro: «Por la presión del Albacete, un ex-equipo de Primera División, mientras que sí se jugó el partido del miércoles con el Leganés», denunciaban tanto el presidente de la entidad como el entrenador. Sin embargo, lo que más les dolía es que este tipo de decisión recaiga única y exclusivamente sobre el árbitro y que José Luis Renales Galindo decidiera el pasado día 5 de noviembre que se jugara el partido entre el Racing y el Eibar, en un terreno de juego completamente inundado, un hecho que acabó por destrozar el terreno de juego. Los aficionados, conforme iban llegando al estadio de A Malata, eran informados de lo sucedido por megafonía, así como por los vigilantes de las puertas. Más de uno expresó su malestar con gritos de protestas. Otros pedían soluciones, aunque estaba claro que lo ocurrido no sorprendió a nadie. Los jugadores del Albacete se dirigieron rápidamente hacia el autocar que les tenía que trasladar al aeropuerto de Alvedro, mientras que el Racing entrenó en el terreno de juego anexo al estadio de A Malata. Luis César ya había decidido su once inicial, en el que sobresalía la incorporación de Sanromán en el medio campo, así como la de Villa arriba, formando pareja con Nogueira, pues en el calentamiento del partido se lesionó Borja, mientras que Jorio tuvo que marcharse con gripe. Por otra parte, Pavlicic y Rivera tendrán que cumplir su sanción en Gijón. La incógnita está ahora en la fecha en la que se disputará este encuentro suspendido. Podría ser el día 3 de enero, aunque dependerá de los dos clubes y de lo que se haga para recuperar el terreno de juego.