PRÓXIMO RIVAL
20 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.La euforia ha vuelto al seno del Sevilla. Las cinco jornadas consecutivas que había pasado sin perder quedaron definitivamente olvidadas con la victoria el domingo en el campo del Betis. El equipo hispalense prepara la visita del Racing en un clima de total armonía. Hasta el tono de las declaraciones sigue siendo favorable al eterno rival, en el mismo ambiente que rodeó las vísperas del derbi de la paz. Incluso el técnico del cuadro de Nervión, Joaquín Caparrós, abogó por que el Ruiz de Lopera no sea cerrado por el lanzamiento de objetos: «Espero que no sea así. El partido se ha ganado y vamos a disfrutar en la ciudad y en los trabajos, porque los que somos de aquí sabemos que el día después hay otro choque que juegan los aficionados». Pero a la vez que animaba a su hinchada a celebrar el triunfo del derbi, Caparrós hizo un llamamiento a la calma ante la visita del Racing. «Hay que disfrutar, pero sin pasarse, porque son tres puntos y debemos tener los piés en el suelo», añadió. El técnico del Sevilla recordó que «el año pasado, tras ganar 3-0 al Betis, el equipo entró en una racha negativa y ya lo hemos hablado con la plantilla». El técnico del Sevilla considera que el partido del domingo con el Racing es «muy importante ,y el derbi no valdrá de nada si no jugamos con la concentración adecuada». De hecho, Caparrós calificó la visita de los ferrolanos como «uno de los encuentros más importantes de la temporada, será un compromiso tremendamente difícil y debemos diferenciar los choques». Pero el derbi también tuvo consecuencias negativas para el equipo de Nervión. El delantero del Sevilla Diego Ribera se perderá el partido con el Racing a raíz de la entrada que le hizo el bético Pavón en el tobillo. «Tengo un esguince que me va a tener diez días apartado de los campos», reconoció el jugador, quien admitió que «estas cosas con victorias resultan más amenas». El punta Gallardo será duda porque también sufrió un golpe en un gemelo.