EL RÍO DE LA SARDINA
20 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing perdió ante el Betis jugándole de tú a tú. Fue con luz artificial a la hora de las discotecas y con un gol anulado a los ferrolanos. Tampoco aquí funcionó la justicia natural redistributiva. Las incógnitas que ofrece el equipo de Luis César radican en que los que llegan lo hacen con la moral por las nubes y la sonrisa floja. Les falta copiar de Pazolo y marcar goles. Uno no pide milagros. Con estos buenos jugadores no aspiramos a ser el Barça ni el Atlético de Madrid... ni jugar al pelotazo. Según el ex-racinguista Argüeso, esta vez en el once se realizó una revolución silenciosa. Todos respondieron al encargo, pero ningunear al Betis no es fácil. Buceando las profundidades, vemos días de vinagre y cardos. Pero, como dicen en las perfumerías, lo importante es que no nos abandone el desodorante. O Parrulo comenzó la Liga en A Malata con matrícula de honor, pese a los pinchazos fuera. La aportación y la calidad de los hombres de Pablo Prieto nos hace suponer ya que tienen todas las soluciones imaginables para ir por el camino más corto hacia el triunfo. Auguramos otra temporada de gozo y disfrute. Por lo visto este año, los patitos no tienen tendón de Aquiles. A partir de ahí queda todo por escribir. El guión estaba escrito, Juan Fernández tenía que volver al baloncesto. Para este hombre no hay misión imposible, brochazo de sal gorda a lo pasado y volvamos todos a A Malata. Los seguidores del histórico OAR son un racimo de amigos que quieren volver a darle soporte y barniz al equipo. El sello de grandeza moral que le dan al ambiente los ex-jugadores del OAR en A Malata hace que este club, aun sin nada que llevarse a la boca, será una gran referencia en Ferrolterra.