Los gays prefieren Ferrol

E.D. FERROL

FERROL

Un homosexual coruñés se empadronará en nuestra ciudad porque aquí hay registro de parejas de hecho Los gays, que estos días celebran su Semana Mundial, encuentran más comprensión en Ferrol que en A Coruña. Eso es lo que se piensa al escuchar a José Alonso Sánchez, presidente de la asociación herculina Milhomes, que ha decidido empadronarse en Ferrol, porque aquí existe un registro de parejas de hecho con todas las de la ley. En la tierra de María Pita, en cambio, el asunto fue aprobado por el pleno, pero se encuentra paralizado. Alonso Sánchez exige la equiparación de derechos con los heterosexuales.

08 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de Milhomes, que mantiene una ya larga relación con un ferrolano, tiene prácticamente tomada la decisión de inscribirse en el padrón departamental. Será una forma de protestar ante lo que considera falta de sensibilidad del equipo de gobierno de A Coruña, que dio luz verde a la apertura de un registro de parejas, pero no llevó a cabo ningún trámite más. En Ferrol hace años que existe este censo. Todos los que figuren en él tendrán los mismos derechos que quienes se hayan casado por la Iglesia o en el juzgado, en todo lo que compete al municipio. José Alonso, de 35 años, trabaja en un estudio de arquitectura. Ha convertido la lucha por los derechos de los gays en su particular bandera. «Salir a la calle diciendo que eres homosexual, darse un beso en la calle, es una conquista», comenta. Alonso ve con buenos ojos las protestas faranduleras que estos días están llevando a cabo homsexuales de todo el mundo, para celebrar la Semana Mundial del Orgullo Gay. El presidente de Milhomes considera que es bueno asumir estas cuestiones con aire festivo. Eso sí, no olvida que el motivo último es el reconocimiento público de su opción sexual. En las manifestaciones que convocan se dan muchos «besos políticos», dice, para reivindicar su libertad sexual. Culpa a la Iglesia de la mala imagen de los gays. Considera que el matrimonio católico «animaliza» a la pareja: «Creen que las mujeres deben parir como conejas y los hombres, traer el pan a casa», sintetiza. También lamenta que se limite el uso de preservativos.