El equipo ferrolano se convertirá prácticamente en nuevo equipo de Segunda División A si gana hoy en Ceuta El Racing juega hoy en el infierno ceutí el quinto partido del play-off de ascenso a la División de Plata. Si todos los encuentros de la promoción han sido importantes, el de las ocho y media de esta tarde en el Alfonso Murube tiene tintes de trascendental.
16 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Para los ferrolanos es una nueva y magnífica oportunidad de sentenciar el título y, de esta forma, no dejarlo todo para un último y dramático encuentro en el estadio de A Malata, igualmente frente al Ceuta. Los racinguistas esperan una gran resistencia por parte de los norteafricanos, que se lo juegan todo en este compromiso, ya que una derrota o incluso un empate los dejaría sin ningún tipo de posibilidades de ascenso. Sin embargo, mientras que el calor, el viento o la presión de una agresiva afición _aunque se esperan menos seguidores que en los dos partidos anteriores debido a los malos resultados del equipo_ juegan en contra del Racing, la parte positiva es que el Ceuta es un equipo de calidad, al que le gusta jugar el balón. Una situación mas favorable para los ferrolanos que los compromisos ante equipos rocosos como el Gandía o el Barakaldo, que lo basan todo en la presión y en el esfuerzo físico. José Ramón Arteche no ha desvelado el posible once inicial que esta tarde se mide a los ceutíes. La duda está en si sitúa a Manel en el extremo derecho, ya que tiene cuarto tarjetas y ver otra significará que no puede jugar en A Malata. La otra incógnita están en la banda izquierda, donde jugará Gonzalo Sueiro o David Pérez, el veloz extremo que esta temporada no ha tenido muchas oportunidades de jugar debido a sus contínuas lesiones. Son seguros Jáuregui como portero, así como Alberto, Juan Aláez, Noguerol y Juan Carlos, en la defensa; en el centro del campo también tienen una plaza Manu y Juan Carlos Sanromán, así como en punta Deus y Padín. La expedición ferrolana está ilusionada. Pese a la derrota en Barakaldo, pondrán toda la carne en el asador para regresar con una victoria o el mal menor que sería un empate.