HÉCTOR J. PORTO. EL PERSONAJE. Víctor López, licenciado en Filología Clásica y asesor de cultura del Concello de Ferrol «El teatro debe recuperar su espacio en la ciudad». Con esta sencilla y elocuente frase, Víctor López Carbajales resume una de las líneas que presidirá su labor al frente de la asesoría de cultura del Concello de Ferrol, en donde ha desembarcado hace apenas un mes. Entonces tomó el relevo de su colega Susana Cendán, quien ganó plaza recientemente en el cuadro docente de la Escuela de Bellas Artes de Pontevedra.
04 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En ese sentido, explica que el trabajo de Cendán tendrá continuidad en la consolidación definitiva del Torrente Ballester como espacio expositivo de arte contemporáneo. De hecho, insiste, «seguiremos contando con su colaboración en varios proyectos». Pero al margen de esta circunstancia y de sus planes para introducir la música del siglo XX en el antiguo Hospital de Caridad, es patente que Víctor López se encuentra especialmente a gusto cuando la conversación gira hacia el teatro y el mundo audiovisual. El nuevo asesor expone sus ideas con convicción. «Queremos retomar el teatro, llevarlo directa y personalmente», subraya para valorar en su justa medida la tarea que ha desarrollado tradicionalmente el Ateneo como canalizador, «como mediador». Sin embargo, y aunque procedente del asociacionismo, cree que se precisa una mayor firmeza; un rigor que desembocará en «una programación estable apoyada en compañías profesionales». Si bien se mantendrá el formato ya popular de los jueves teatrales. Sus planes se encaminan a ejecutar una programación de entre 16 y 18 funciones, en torno a nueve compañías. Lo que incluirá representaciones específicas para escolares de más de 16 años. Sumado a esta batería, que prepara en coordinación con la red autonómica, pretende impulsar un espacio para el campo aficionado, ya en el centro cívico de Caranza. No quiere olvidar asimismo la danza o la ópera, pero sabe que Ferrol debe seguir esperando por dotarse de las infraestructuras culturales imprescindibles. Mientras,...