«Yo soy otro»

La Voz OPINION

EXTRAVOZ OK

21 ago 2017 . Actualizado a las 19:05 h.

No nacemos con la conciencia de unidad y permanencia a la que llamamos «yo». Esa conciencia que nos permite, al mirarnos en el espejo todas las mañanas, pensar que seguimos siendo nosotros mismos.

Esta identidad imaginaria se constituye en lo que el psicoanalista Jacques Lacan denominó, por primera vez en 1936, como estadio del espejo. El niño frente al espejo, o frente a la imagen que otro le devuelve y que funciona como espejo, percibe, partiendo de su inmadurez y descoordinación inicial, su imagen como acabada. La identificación a esa imagen es la matriz de su yo.

Se subraya la importancia del diálogo interior, de hablar con uno mismo. Pero dirigirse a uno mismo en primera persona como ‘yo’ no pacifica, porque el ‘yo’ es ante todo una instancia de desconocimiento destinada a preservar la imagen narcisista.