El empleo pasa por sus manos

EXTRA VOZ

Miguel Arbe Rey (a la derecha), bar mánager del Ceviche, con Adriano Rodríguez Somoza,  barman .
Miguel Arbe Rey (a la derecha), bar mánager del Ceviche, con Adriano Rodríguez Somoza, barman . Rita Álvarez Tudela

Miguel Arbe, mánager del grupo hostelero Ceviche, decide sobre los 45 currículos que tiene cada día sobre su mesa; muchos, de gallegos. Y Montserrat Rodríguez ha creado la firma Oryent para conseguir que los españoles que llevan varios años en el reino unido consigan trabajo en su propio sector.

16 mar 2015 . Actualizado a las 13:16 h.

Dubái, Tokio, Galicia y finalmente Londres. Hace diez años que el coctelero coruñés Miguel Arbe Rey llegó a la capital británica. Empezó de jefe de barra en el restaurante peruano Ceviche. Hoy es mánager de una cadena de locales de diseño y tendencia que incluye también el Andina y otro Ceviche -el mayor de todos- que abrirá sus puertas en unos días en Old Street. En cada local atienden a más de dos mil clientes por semana.

«Londres te permite lanzar una carrera en cualquier cosa. Aquí vas subiendo. No empiezas trabajando en lo tuyo, pero dar un paso atrás te ayuda a dar dos adelante», resume Arbe mientras nos prepara un pisco sour en la barra del Andina. El pisco es la bebida estrella de la cadena peruana. «Cuando abrió el Ceviche se vendían 500 botellas al año en Londres. Nosotros usamos 500 al mes en un solo restaurante».

Arbe se ocupa también de la selección de personal. Recibe 45 currículos diarios. Muchos, de gallegos. «De los 110 empleados que tenemos, unos diez son de Galicia», calcula. «El gran problema es el idioma. Cuando un español te dice en la entrevista que tiene un nivel de inglés medio, en realidad es un básico. Y en Londres hay gente de todo el mundo y necesitas entender cualquier acento. Lo que estudias en España no vale de mucho, y somos, junto con italianos y franceses, los que tenemos un nivel más bajo». Y sentencia: «Hay españoles que vienen con sus estudios universitarios, pero sin el idioma. Quieren empezar de mánager, pero comienzan fregando platos. No tardan en subir».

Cambia también la manera de trabajar, «mucho más profesional». En Londres «no existe Pesadilla en la cocina -valora-. Contratas empresas que te auditen para mantener un alto nivel sanitario, para estar preparado, porque todos los Ayuntamientos de Londres hacen inspecciones oficiales. No se andan con bromas y como te cojan, por ejemplo, una carne mal etiquetada, te cierran el local en ese momento». El transportista tiene la obligación de controlar a qué temperatura entrega la materia prima, y el restaurante, a cuánto la recibe.

En el Andina «se trabaja duro, de 40 a 45 horas semanales. El salario básico, entre 7,5 y 8 libras por hora.

«Auténticos tiburóns»

Montserrat Rodríguez Conesa
Montserrat Rodríguez Conesa Rita Álvarez Tudela

El currículo es la especialidad de Montserrat Rodríguez Conesa, creadora y responsable de la empresa de coaching Oryent. Parte de su trabajo consiste en mejorar las condiciones laborales de españoles cualificados que llevan ya algunos años en el Reino Unido. «A primeira clave é saber realmente o que un quere, porque hai xente que asume a frustración do seu emprego actual só porque gaña diñeiro».

Y la segunda, estructurar bien el currículo. Gran parte del mercado se mueve por agencias de selección de personal, «recrutadores que son auténticos tiburóns». Para ellos es preciso redactar un currículo «que enganche nos tres primeiros segundos. Se non, vai directo ao lixo».

Los reclutadores trabajan por comisión «e só pensan nela». Quieren colocar rápidamente a los candidatos, así que «non lles fagas pensar máis dun instante». Muchos españoles con buenas referencias se estrellan en este tema por desconocer el funcionamiento de las agencias, y acaban «desmoralizados» por el rechazo. «Son moi crítica cos recrutadores», asegura Rodríguez Conesa.

Existe otra vía para mandar el currículo: directamente a las empresas, sin intermediarios. Ahí se entra en contacto con los departamentos de recursos humanos, «que nada teñen que ver cos das axencias».

El perfil de los gallegos que intentan mejorar su situación por medio de firmas como Oryent incluye «moitos enxeñeiros, sobre todo de automoción e mecánica, para a construción», explica la coach gallega, que agrega: «Todo enxeñeiro industrial de electricidade ten sitio seguro aquí se fala inglés». Aunque ese es, una vez más, el gran problema. Pero para aquellos que den el perfil, «o meu consello -prosigue- é que acudan directamente ás empresas, nada de axencias». Sobre todo si se carece de experiencia en el Reino Unido, que es lo primero que van a valorar los reclutadores.

¿Y qué falla habitualmente en la redacción de los currículos? «Se vas por axencia, tes tres segundos para sorprender a quen che lee. Se vas á empresa, tes que saber que departamento da firma che interesa e ser moi concreto». Además, el postulante no debe situar entre sus habilidades que trabaja duro: «Todos traballan duro en Londres».

Y un truco interesante: «Hai xente en España con experiencia e alto nivel de inglés. Esa xente si que pode buscar emprego a través dunha axencia aquí, porque vaille mover o tema moi rápido. Pero debe comprar un móbil inglés, que custa 15 libras, para poder dicir que ten conta de teléfono no país. O recrutador chama antes aos números británicos».

El carácter discreto y recatado de los gallegos tampoco ayuda a conseguir empleo. «Se ti es un Ferrari, aprende a venderte como tal, porque os británicos son os reis do márketing e sempre se dan a valer de máis».

Muchos ingenieros y arquitectos empiezan en Londres como camareros, con la esperanza de aprender inglés y poder trabajar más adelante en lo suyo. «Pero é un erro imperdoable poñer logo no currículo esa experiencia na hostalería. Non aporta nada ao labor dun enxeñeiro no exercicio da súa profesión, e os ingleses, que son moi clasistas, considérano como algo negativo».

Y una recomendación geográfica para futuros emigrantes: «Non aconsello Londres se non se sabe ben o inglés. É unha cidade moi cara e unha cutrada. Hai que pensar ben se merece a pena vir aquí». Recomienda poblaciones pequeñas y, ya con un mínimo nivel de idioma, tipo first certificate, «Manchester, Liverpool, Bristol, Newcastle..., cidades con alugueres máis baixos e nas que se aprende inglés igual».