Leire Olaberria, bronce en la prueba de puntuación

Red. digital

OLIMPIADAS 08

La ciclista vasca consigue subirse al podio en el esrpint definitivo.

18 ago 2008 . Actualizado a las 21:08 h.

Leire Olaberria ha sumado la octava medalla para España en los Juegos Olímpicos de Pekín al ganar el bronce en la prueba de puntuación del ciclismo en pista. La guipuzcuana ha subido al podio después de un último esprint agónico. Es la tercera medalla del ciclismo español en los Juegos, después de los oros logrados por Joan Llaneras y Samuel Sánchez. Marianne Vos, holandesa, ha sido medalla de oro con 30,1 puntos, y plata ha sido la cubana Yoanka Gonzalez, con 18,0.

En el último suspiro Leire Olabarria se colgó la medalla de bronce al adjudicarse tres puntos que le valieron para superar a la colombiana María Luis Calle y subir al tercer escalón del podio, su principal éxito deportivo. Ambas ciclistas acabaron empatadas a puntos, pero Olaberria había puntuado en más esprints, por lo que se quedó con el bronce.

Olaberria pescó en una carrera tranquila en la que las favoritas se anularon entre si y acabaron fuera de un podio en el que el nombre más previsible a priori era el de la cubana González. Ni el palmarés de Vos, ni el de Olabarria servían para augurar sus posiciones, pero la puntuación demostró una vez más que es una prueba difícil de vaticinar.

La rusa Olga Slyusareva, ganadora del oro en Atenas, del bronce en Sídney y de varios mundiales fue séptima y la británica Rebecca Romero, hija de un español, sólo pudo ser undécima.

Olaberria participaba por primera vez en unos Juegos y sabía que sería complicado lograr medalla. Estaban caras. Se decidió por ir sumando puntos poco a poco, estar en la pomada desde el primer momento. Fue segunda en el primer esprint, asomaba por la cabeza para vigilar todos los ataques. En el segundo sprint fue tercera y cuarta en el cuarto. Se mantenía entre las mejores, de segunda a cuarta de una general provisional en la que destacaban Vos y González.

Para ellas parecían reservadas las dos primeras medallas, pero la de bronce no tenía dueño. Olabarría postulaba a ella, pero Calle, más veterana y astuta, tampoco quería dejarla escapar en sus posibles últimos Juegos. La sudamericana ganó el tercer esprint y el sexto, estaba arriba del podium. Sólo Olabarría y la ucraniana Lesya Kakotovska podían disputárselo. Llegó el último sprint, el que parecía decisivo.

González lo lanzó para asegurarse su plata. Olabarría salió a su rueda, apretó los dientes, se marchó directa a la meta, sin mirar a los lados. Allí estaba la gloria en forma de bronce olímpico.