Arrestado el dueño de una inmobiliaria de Valencia por grabar a sus empleadas en el baño y subirlo a la nube
ESPAÑA
Una de las víctimas del empresario, de 31 años, descubrió los archivos, con fotos y vídeos íntimos, al compartirlos su jefe por error en Google Drive
28 dic 2025 . Actualizado a las 18:26 h.Aparentemente, era un cargador de móvil común y corriente enchufado en el baño, pero el dispositivo ocultaba una microcámara espía con detector de movimientos. Así grababa, presuntamente, el dueño de una inmobiliaria de Valencia a sus empleadas, de entre 25 y 30 años, cuando iban al aseo, con fines supuestamente sexuales, sin que ellas lo supieran. La Policía Nacional ha detenido al empresario por un delito contra la intimidad y revelación de secretos.
Fue una de las trabajadoras la que descubrió las grabaciones que su jefe había realizado de ella y de sus compañeras cuando este pasado viernes vio por casualidad, al ir a usar el ordenador del dueño de la inmobiliaria, que en la nube de Google Drive había almacenados varios archivos ?tanto imágenes como vídeos? de ellas en el baño.
Nada más percatarse de la gravedad de estos hechos y para no contaminar las pruebas, la afectada, de 27 años y de origen uruguayo, llamó a la Policía Nacional informando del hallazgo. De igual modo, la denunciante les advirtió para que se dieran prisa antes de que regresara su jefe de una comida, para que no pudiera borrar las imágenes.
Esa misma tarde acudió a esta inmobiliaria de Valencia ?que este periódico no revela para preservar el anonimato de las víctimas? una patrulla de seguridad ciudadana, a cuyos agentes la víctima mostró las imágenes compartidas en la nube. Los policías dieron traslado del caso a la Unidad de Ciberdelincuencia de la Jefatura de Valencia y procedieron a intervenir el material informático.
Ante los indicios evidentes de un posible delito contra la intimidad de sus trabajadoras, la Policía Nacional arrestó al propietario de la inmobiliaria, de 31 años y nacionalidad española. De igual modo, los investigadores han intervenido al detenido dos teléfonos móviles, dos discos duros, un dispositivo USB y el cargador ?con una microcámara espía? con el que presuntamente grababa a sus empleadas en un momento tan íntimo como es ir al inodoro.
Por el momento, dos de las trabajadoras han denunciado los hechos y figuran como víctimas, aunque hay una tercera, de 25 años, que se encontraba teletrabajando pero que, supuestamente, también sale en los archivos a los que ha tenido acceso la Policía Nacional.
Una orden de alejamiento
El presunto depravado sexual pasó en la mañana de este sábado a disposición judicial acusado inicialmente de un delito contra la intimidad y revelación de secretos. El juzgado de guardia acordó su libertad tras tomarle declaración y le ha impuesto como medida cautelar una orden de alejamiento de 500 metros respecto de las dos denunciantes. Esta medida plantea un problema añadido y es que son las propias víctimas las que se ven obligadas a abandonar su puesto de trabajo ?aunque seguramente ya lo iban a hacer al descubrir la afición de su jefe? al ser el investigado el propietario del negocio.