La dana deja dos desaparecidos en Cataluña que podrían haber sido arrastrados por el río Foix
ESPAÑA
La Aemet rebajó la alerta tras una jornada de fuertes lluvias en Aragón, Cataluña, Navarra y Valencia
13 jul 2025 . Actualizado a las 13:54 h.La dana que ha dejado fuertes lluvias, granizo, tormentas eléctricas y fuertes vientos que han mantenido durante las últimas horas bajo avisos rojos, naranjas y amarillos a un total de 28 provincias de once comunidades autónomas del norte y el este peninsular ha dejado dos desaparecidos en Cataluña. Los Bombers de la Generalitat tienen una búsqueda en marcha de dos personas desaparecidas que podrían haber sido arrastradas por el río Foix en Cubelles (Barcelona), según han informado este sábado. El dispositivo preventivo que Bombers tenía en Cubelles (Barcelona), con 18 dotaciones terrestres y 1 aérea, están trabajando en la búsqueda. Bombers ha explicado que el aviso no ha entrado vía 112, sino que una persona ha alertado directamente al dispositivo de Bombers que había en el lugar. Según ha contado la alcaldesa de la localidad, Rosa Fonoll, en el canal 24 horas, hasta el momento nadie ha denunciao la desaparición de estas dos personas, que según los testigos, cayeron al agua y se vieron arrastrados por la corriente.
Los teléfonos móviles de miles de aragoneses y catalanes recibieron este sábado el mensaje de alerta ante los avisos rojos (el máximo nivel de riesgo) en zonas de ambas comunidades autónomas, donde las lluvias torrenciales de la dana inundaron locales y viviendas, anegaron calles, cortaron carreteras y afectaron también al transporte ferroviario por la caída de árboles sobre el tendido eléctrico, lo que obligó a evacuar a pasajeros de varios trenes. Todos los servicios de larga distancia y Cercanías en Cataluña quedaron suspendidos hasta las 18 horas, cuando se desactivó el aviso rojo y se empezó a restablecer la circulación. La interrupción de los trenes pilló por sorpresa a miles de viajeros, que perdieron sus conexiones. Ante la emergencia meteorológica, el presidente de Cataluña Salvador Illa convocó su gabinete de crisis.
Poco después, la Aemet ha confirmado que la dana parece que se ha empezado a alejar de la península a última hora de la tarde, cuando solo el sur de Castellón y el norte de Valencia permanecen bajo aviso naranja.
Las fuertes lluvias, el granizo, con piedras «que parecían granadas», las tormentas eléctricas y el vendaval han mantenido en las últimas horas bajo avisos rojos, naranjas y amarillos a un total de 28 provincias de once comunidades autónomas del norte y el este peninsular. Zaragoza, Teruel, Lérida y Castellón han sido las provincias más golpeadas. El municipio zaragozano de Tarazona, con las calles completamente anegadas y daños en sótanos, garajes, viviendas e instalaciones deportivas, ha recogido 36 litros por metro cuadrado en apenas una hora. Y más de 80 se han recolectado en Oropesa del Mar, en Castellón, y en Igualada (Barcelona). «Después de ver lo que pasó en Valencia se te viene a la cabeza todo el desastre», decía un vecino de Tarazona reviviendo las pesadillas de la dana del pasado 29 octubre.
La potente tromba de agua, sorprendente para un mes de julio, ha barrido el nordeste peninsular, alcanzando el litoral mediterráneo. En Valencia se han tenido que desalojar las playas de la capital debido a la tormenta eléctrica, las lluvias y las fuertes rachas de viento.
La situación ha obligado a desplegar desde primeras horas de este sábado a la Unidad Militar de Emergencia (UME) en Aragón. El agua inundó la carretera autonómica A-122 en ambos sentidos a la altura de Pedrola y Figueruelas, donde han actuado los militares achicando agua y retirando el lodo de la calzada durante todo el día. La tensión por las fuertes lluvias y la granizada (con piedras de más de dos centímetros) se vivió sobre la medianoche, cuando el gobierno de Aragón lanzó el sistema de alarmas ES-Alert a miles de móviles de la población en zonas bajo aviso rojo. El mensaje se desactivó sobre las 2 de la mañana y, según el consejero de Interior, Roberto Bermúdez, funcionó «bastante bien». Aún así, se ha vuelto a activar al mediodía en el Bajo Aragón tras una nueva alerta roja en la que Protección Civil pidió extremar las precauciones y evitar los desplazamientos innecesarios.
En Grisén, un pueblo de la Ribera Alta del Ebro, la lluvia (137 litros por metro cuadrado) ha obligado a los bomberos a realizar varios rescates de personas atrapadas en sus coches por el agua. Y en una residencia de ancianos la granizada que se registró a última hora de la noche del viernes metió el miedo en el cuerpo a los mayores.
Por su parte, el hospital comarcal de Villafranca del Panadés ha tenido que trasladar a 71 pacientes a otros hospitales de la zona al dañar las lluvias su instalación eléctrica, por lo que ha tenido que suspender toda la actividad quirúrgica programada para esta semana.
El Gobierno de Aragón intensificó la vigilancia con voluntarios de Protección Civil ante posibles fuertes tormentas en la zona del Pirineo, concretamente en el Valle del Tena, donde estos días hay decenas de campamentos de verano con niños, así como en Teruel capital, que iniciaba sus fiestas, y en Alcañiz.