El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña mantiene las elecciones el 14F para «preservar la normalidad democrática»

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Pere Aragonès, firmando el decreto de convocatoria de elecciones
Pere Aragonès, firmando el decreto de convocatoria de elecciones

Los jueces aseguran que es el Gobierno central el que puede variar la fecha con sus decisiones

22 ene 2021 . Actualizado a las 20:53 h.

Los partidos del arco parlamentario catalán tienen asumido que las elecciones autonómicas se celebrarán el 14 de febrero. Sin descartar, eso sí, sorpresas de última hora. Ultiman la maquinaria electoral para tenerlo todo a punto el viernes de la semana que viene en el inicio de la campaña.

Se ponen a punto, más aún después de conocer las razones por las cuales el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha decidido mantener en suspenso el decreto del Gobierno catalán que anulaba la convocatoria del 14F y la aplazaba. A día de hoy, y a la espera de que haya una resolución definitiva, el alto tribunal catalán se inclina por mantener los comicios en la fecha inicialmente prevista. A su juicio, se ha de «valorar» que hay un «interés público muy intenso en la celebración de las elecciones suspendidas», porque si tuvieran lugar el 30 de mayo, como pretende el Ejecutivo catalán, se abriría un «período prolongado de provisionalidad que afecta al normal funcionamiento de las instituciones democráticas». Se trata, dice, de «preservar la normalidad democrática», evitar «un bloqueo institucional» ya que el cargo de jefe del Ejecutivo está vacante y los cometidos de un Gobierno en funciones son «limitados».

Hay que evitar la inestabilidad institucional, según los magistrados del TSJC, que rechazan además los argumentos sanitarios que esgrime el Gobierno catalán para justificar el aplazamiento. «Las medidas sanitarias actuales no limitan desplazamientos para actividades no esenciales», señalan los jueces. Y es que la Generalitat lanza, en ocasiones, mensajes contradictorios. Porque sostiene, por un lado, que celebrar el 14F implica un riesgo inasumible y, por otro, mantiene que votar y ser miembro de la mesa será más seguro que ir al supermercado. El tribunal recuerda que cuando se convocaron las elecciones catalanas, el 21 de diciembre, ya había estado de alarma, situación «distinta», explica, a la de Galicia y el País Vasco, donde fueron convocadas antes de la pandemia y suspendidas estando en vigor el confinamiento.