Condenados a 25 y 20 años los asesinos del crimen de la Urbana

LA VOZ REDACCIÓN / AGENCIAS

ESPAÑA

La acusada del crimen de la Guardia Urbana, Rosa Peral
La acusada del crimen de la Guardia Urbana, Rosa Peral Pau Venteo | EUROPA PRESS

Rosa Peral recibió la pena más alta por la muerte violenta de su pareja

15 abr 2020 . Actualizado a las 19:41 h.

La Audiencia de Barcelona ha condenado a los guardias urbanos Rosa Peral y Albert López a sendas penas de 25 y 20 años de prisión y al pago de 885.000 euros de indemnización, por haber asesinado en mayo de 2017 a la pareja de ella en el marco de un triángulo amoroso.

En su sentencia, el magistrado presidente del jurado que juzgó el llamado crimen de la Guardia Urbana impone la pena más alta a Rosa Peral, al aplicarle la agravante de parentesco respecto a la víctima, de acuerdo con el veredicto del tribunal popular y tal como solicitó la Fiscalía.

En cambio, rebaja a 20 años la condena a Albert López, para quien el Ministerio Público pedía 24 años de prisión, y a quien condena como coautor del asesinato con alevosía de Pedro Rodríguez, cuyo restos fueron hallados en el maletero de su coche, totalmente calcinado y abandonado en una pista forestal del pantano de Foix.

En su sentencia, el magistrado Enrique Rovira considera probado que Peral y López, examantes, retomaron un «acercamiento sentimental» entre marzo y abril del 2017 mientras todavía mantenía una relación con Rodríguez, pese al «creciente e intermitente distanciamiento emocional» que se produjo entre ellos.

En ese tiempo, los acusados llegaron «a la conclusión de que la víctima, por diversas razones, obstaculizaba su relación y situación», por lo que «planearon a lo largo del mes de abril» su muerte, que finalmente se produjo, «de forma voluntaria y consciente por ambos acusados», la madrugada del 2 de mayo.

El juez tiene en consideración la «versión contradictoria» de ambos condenados, que se incriminaron mutuamente, así como su «selectiva laguna memorística respecto al núcleo principal de los hechos», sobre los que no se ha podido determinar la causa de la muerte, que atribuye al resultado de un ataque «violento» con un «objeto contundente».

«Se infiere, en lógica racional, que Rosa María Peral y Albert López acometieron violentamente con un objeto contundente a la víctima, aunque se ignore el objeto o instrumento con el que se verificó, al no haber sido hallado, ni una certeza del lugar del cuerpo afectado directamente, salvo que sí lo fue al menos en la cabeza», según se desprende de la declaración del condenado.

En base al veredicto del jurado, considera que los acusados «efectuaron su acción de atacar a su víctima cuando la misma estaba dormida, narcotizada o inconsciente por haberle sido previamente suministrada la medicación que tomaba para la espalda» y resalta que lo mataron de forma «violenta» aunque no sea posible «precisarse la forma».