Felipe VI renuncia a la herencia de Juan Carlos I y le retira la asignación

El diario británico «The Telegraph» publicó que el monarca figuraba como segundo beneficiario de una fundación que recibió 100 millones de dólares


La Voz / Redacción

El rey Felipe VI ha renunciado a la herencia del monarca emérito Juan Carlos I «que personalmente le pudiera corresponder», así como «a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona».

Lo ha anunciado la Casa del Rey en un comunicado en el que se especifica que el padre del jefe del Estado dejará de percibir la asignación anual que tiene fijada en los Presupuestos de la Casa de Su Majestad el Rey, que en el año 2018 ascendió a 194.232 euros .

La decisión llega después de que el diario británico The Telegraph publicara que Felipe VI figuraba como segundo beneficiario de la fundación offshore Lucum, que recibió 100 millones de dólares del rey saudí Abdul Aziz Al Saud de Arabia Saudí. 

Según el propio comunicado de la Zarzuela, la Casa del Rey conocía desde el pasado 5 de marzo de 2019 que Felipe VI figuraba como «beneficiario de la Fundación Lucum, desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos», una vez que se lo comunicó el despacho de Abogados británico Kobre&Kim. Ante esa información, la Casa del Rey comunicó al citado despacho el 21 de marzo del 2019 que «ni Su Majestad ni Su Casa tenían conocimiento, participación o responsabilidad alguna en los presuntos hechos que mencionaba» por lo que carecía de toda justificación involucrarle en los mismos, y que no designaría «representante legal para iniciar negociación alguna con el citado despacho», lo que da idea de un presunto intento de extorsionarle.

El rey compareció ante notario el 12 de abril de 2019 para dejar constancia de que había dirigido una carta a su padre a fin de que «si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación» y para manifestar que no aceptaría ningún beneficio de esa entidad. En esa comparecencia renunciaba a «cualquier derecho, expectativa o interés que, aún sin su consentimiento o conocimiento, pudiera corresponderles ahora o en el futuro» de la Fundación Lucum.

En el escrito de la Casa del Rey se hace referencia al compromiso de ejemplaridad que Felipe VI asumió en su proclamación en el Congreso de los Diputados. Y se precisa que «en coherencia» con las palabras pronunciadas entonces «y con la finalidad de preservar la ejemplaridad de la Corona, S.M. el Rey quiere que sea conocido públicamente que S.M. el Rey Don Juan Carlos tiene conocimiento de su decisión de renunciar a la herencia que personalmente le pudiera corresponder».

En el comunicado consta por expreso deseo de Juan Carlos I que en ningún momento facilitó información a Felipe VI sobre la Fundación Lucum ni la Fundación Zagatka, en la que el actual rey figura también como tercer beneficiario, y que ha designado para su representación al Abogado Javier Sánchez-Junco Mans. El rey emérito precisa además que tras su abdicación en junio de 2014, el 27 de mayo de 2019 anunció que en junio de ese año ponía fin a toda actividad institucional u oficial, retirándose completamente de la vida pública.

La renuncia del rey a su herencia se produce después de que la Fiscalía Anticorrupción española remitiera una comisión rogatoria a Suiza en el marco de la investigación por la presunta donación de 65 millones de euros desde la fun­dación Lucum a la antigua amiga del rey emérito Corinna Larsen, que mantuvo una relación sentimental con Juan Carlos I. El Congreso rechazó recientemente tramitar una comisión de investigación sobre supuestas cuentas y donaciones atribuidas al rey emérito. 

El texto completo del comunicado es el siguiente:

«Ante las informaciones referidas a S.M. el Rey Don Juan Carlos, aparecidas hasta la fecha en distintos medios de comunicación, la Casa de S.M. el Rey quiere hacer constar:

1. Que en su discurso de proclamación ante las Cortes Generales el 19 de junio de 2014 S.M. el Rey dijo lo siguiente: «La Corona debe (...) velar por la dignidad de la Institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos.»

2. Que en coherencia con las palabras pronunciadas en su discurso de proclamación y con la finalidad de preservar la ejemplaridad de la Corona, S.M. el Rey quiere que sea conocido públicamente que S.M. el Rey Don Juan Carlos tiene conocimiento de su decisión de renunciar a la herencia de Don Juan Carlos que personalmente le pudiera corresponder, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona. 

3. S.M. el Rey Don Juan Carlos deja de percibir la asignación que tiene fijada en los Presupuestos de la Casa de S.M. el Rey.

4. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada «Fundación Zagatka», Su Majestad el Rey desconoce por completo totalmente y a día de hoy su supuesta designación como beneficiario de dicha Fundación. En todo caso, de ser cierta su designación como beneficiario de la citada Fundación, resultaría de aplicación el apartado 2 de este comunicado.

5. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada «Fundación Lucum», se hace constar lo siguiente:

5.1 Mediante carta de fecha 5 de marzo de 2019, dirigida a la Casa de S.M. el Rey por el despacho de Abogados Kobre&Kim (U.K.), Su Majestad el Rey tuvo conocimiento -sin ninguna justificación documental-, de su supuesta designación como beneficiario de la «Fundación Lucum», desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos.

5.2 Ante esa información, Su Majestad el Rey adoptó preventivamente las siguientes decisiones:

Primera. Trasladar copia de dicha carta a S.M. el Rey Don Juan Carlos, así como a las autoridades competentes.

Segunda. Que la Casa de S.M. el Rey comunicase al citado despacho de abogados, que ni Su Majestad ni Su Casa tenían conocimiento, participación o responsabilidad alguna en los presuntos hechos que mencionaba, -por lo que carecía de toda justificación lícita su involucración en los mismos-, ni designaría representante legal para iniciar negociación alguna con el citado despacho de Abogados sobre los hechos descritos.

Dicha comunicación se llevó a cabo mediante escrito de fecha 21 de marzo de 2019.

Tercera. Comparecer ante Notario, el 12 de abril de 2019, para manifestar que ha dirigido una carta a su padre, el Rey Don Juan Carlos, a fin de que si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad, renunciando asimismo a cualquier derecho, expectativa o interés que, aún sin su consentimiento o conocimiento, pudiera corresponderles ahora o en el futuro en relación con la Fundación Lucum.

Cuarta. Asimismo, y en el mismo acto notarial, y además de lo anterior, manifestó no haber tenido conocimiento ni prestado consentimiento a participar, en nombre propio o en representación de terceros, en particular de su hija, en ningún activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada. Y en la hipótesis de que, aun sin su consentimiento ni conocimiento, hubiera sido unilateralmente designado como heredero, legatario o beneficiario en relación con cualesquiera activos inversiones o estructuras, manifestó no aceptar participación o beneficio alguno en dichos activos y renunciar a cualquier derecho, expectativa o interés que pudiera corresponderles en el futuro.

6. S.M. el Rey Don Juan Carlos ha pedido a la Casa de S.M. el Rey que se hagan públicos los siguientes extremos:

6.1 Que de las dos Fundaciones anteriormente citadas en ningún momento facilitó información a S.M. el Rey.

6.2 Que ha designado para su representación al Abogado D. Don Javier Sánchez-Junco Mans que, en el ejercicio del derecho a la defensa, será a partir de este momento quien proceda a dar cuenta públicamente de las informaciones que le puedan afectar y se consideren procedentes.

6.3 Que, tras su abdicación en junio de 2014, el 27 de mayo de 2019 anunció que en junio de ese año ponía fin a toda actividad institucional u oficial, retirándose completamente de la vida pública». 

Los problemas judiciales del rey emérito tras su abdicación

Juan Carlos I anunció que abdicaba la Corona el 2 de junio del 2014. La decisión se hizo efectiva el 19 de junio de ese mismo año tras aprobarse una ley orgánica específica que regulaba la abdicación y que fue aprobada por las Cortes Generales?. Dos años antes, el 13 de abril del 2012, el entonces jefe del Estado tuvo que ser operado de urgencia tras romperse la cadera en Botsuana mientras participaba en una cacería de elefantes. La noticia conmocionó a la sociedad española tras hacerse público que el rey estaba acompañado de Corinna Larsen, empresaria alemana de origen danés que estuvo casada con el aristócrata alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn hasta su divorcio en el 2005. El escándalo provocó que el jefe del Estado pidiera perdón. «No volverá a ocurrir», dijo entonces.

Pese a ello, su figura comenzó a declinar. El incidente de Botsuana y la explosión posterior del caso Nóos, que afectaba a su hija, la infanta Cristina, y a su marido, Iñaki Urdangarin, que fue condenado posteriormente a prisión, estuvieron en el origen de su abdicación. Desde entonces, su relación con Corinna Larsen le ha llevado a estar situado en el foco en diferentes causas judiciales por investigaciones sobre su presunta fortuna oculta y el presunto cobro de comisiones ilegales por su intermediación en concesiones a empresas españolas de infraestructuras en el extranjero. El origen de sus actuales problemas está en las grabaciones realizadas por el excomisario José Manuel Villarejo, imputado en varias causas por corrupción. En uno de los audios que se hicieron públicos se escucha al propio Villarejo y al empresario Juan Villalonga hablando con Corinna Larsen.

En la grabación, efectuada en el año 2015, la empresaria aseguraba que Juan Carlos I había cobrado comisiones y tenía una fortuna secreta guardada en un banco suizo. Aunque la Audiencia Nacional abrió una investigación, esta se cerró por remontarse los hechos a los años que van del 2009 al 2012, cuando el entonces jefe del Estado era constitucionalmente inviolable.

La Fiscalía Anticorrupción, sin embargo, siguió con las diligencias por un presunto delito de cohecho en la construcción del AVE a La Meca porque entre los investigados figuran personas que no son inviolables. Los problemas para Juan Carlos I aumentaron cuando la fiscalía suiza anunció que investigaba cuentas vinculadas al rey emérito a través de testaferros en su territorio, donde no es judicialmente inviolable. Además, Larsen anunció que denunciará ante la justicia británica al rey emérito por un supuesto acoso para evitar que revele «secretos de Estado».

Reacción unánime de los partidos, que valoran la decisión y la «ejemplaridad» del monarca

El diputado socialista Odón Elorza subrayó ayer que la «ejemplaridad» exige «transparencia fiscal» de los miembros de la Casa del Rey. PP, Vox y Cs manifestaron su respaldo a Felipe VI, y elogiaron su servicio ejemplar. Casado trasladó al monarca la lealtad del Partido Popular a la Corona como máxima institución de España. Por su parte, Unidas Podemos se manifestó, a través del presidente del Grupo Parlamentario en el Congreso, Jaume Asens, quien insistió en la necesidad de que se investigue el origen de la fortuna del rey emérito. En la misma línea, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska considera que la decisión del rey de renunciar a la herencia de su padre y retirarle su asignación es «una declaración de confianza en las instituciones», pero cree que los españoles deben saber el origen de la supuesta fortuna de don Juan Carlos.

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