Marta Rovira participó en el diseño de un referendo por Internet como plan B

melchor saiz-pardo MADRID / COLPIS

ESPAÑA

Marta Pérez | efe

La Guardia Civil revela que el modelo de voto electrónico costaba 500.000 euros

29 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La Guardia Civil estrecha el cerco en torno a Marta Rovira. Sus informes sitúan a la número dos de Esquerra y posible candidata a presidenta de la Generalitat no solo en el epicentro de la preparación del 1-O, sino también entre las bambalinas de los planes secretos del destituido Gobierno catalán para poner en marcha un posible referendo alternativo a través de Internet para eludir la acción de la justicia una vez que la consulta fuera declarada ilegal por el Tribunal Constitucional y que llegara a ser irrealizable por la oposición del Estado.

Los atestados de la Unidad de Policía Judicial de la VII Zona de la Guardia Civil revelan que Rovira, junto a Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, se reunieron el pasado 16 de agosto en el Palacio de Pedralbes con un empresario informático de la Comunidad Valenciana y con un técnico barcelonés para analizar la posibilidad de poner en marcha un sistema para llevar a cabo el referendo de forma «telemática», pero con todas las «garantías legales».

La secretaria general de Esquerra Republicana de Catalunya participó en ese encuentro a pesar de no tener ninguna responsabilidad institucional. Asistieron otra quincena de personas, entre ellas los ahora exconsejeros de Justicia Carles Mundó y de Gobernación Xavier Vendrell. Rovira se interesó por la posibilidad de que esta aplicación pudiera ser usada tanto para el voto de los residentes como el de los expatriados. Durante esa reunión, el empresario castellonense Vicente Nos (dueño de la compañía Bloockroot Sadcv) y el técnico Quim Franquesa garantizaron a los responsables del PDECat y de ERC que el proyecto era viable, a pesar de que quedaban solo 45 días para la consulta.

Según detalla la Guardia Civil, Nos y Franquesa propusieron a la Generalitat y a los responsables del núcleo duro del referendo ilegal poner en marcha un sistema de «voto electrónico» basado en «contratos inteligentes» entre los electores y la Administración a través de una conocida aplicación (Ethereum), que sería la que «garantizaría la identificación» correcta de los electores, que recibirían una «papeleta para votar en línea». De haberse implementado este sistema, explican expertos informáticos del instituto armado, hubiera sido imposible bloquear el referendo, ya que la plataforma Ethereum, que también comercializa una moneda propia, es inviolable. Ni siquiera con orden judicial.

Rovira y los entonces presidente y vicepresidente de la Generalitat dieron luz verde al proyecto de Nos y Franquesa, a pesar de que el empresario no tenía experiencia en votaciones electrónicas y que el segundo solo era un universitario de Ciencias Sociales. Este, que solo se había reunido antes dos o tres veces con el empresario, fue contactado días después del encuentro por Jordi, el mediador de la Generalitat que le había conseguido la reunión. Quim Franquesa, según reconoció ante la Guardia Civil, presentó un presupuesto de 500.000 euros para poner en marcha el plan.

La Generalitat no pagó

La Generalitat, verbalmente, dijo que sí, y el estudiante experto en votaciones populares en línea llegó a reunirse con técnicos del Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI), el corazón tecnológico de la Generalitat. Los expertos de esta institución fueron los más reticentes, «ya que no lo veían claro porque no es un sistema habitual y pensaban que había cierto riesgo». Sea como fuere, la Generalitat no se decidió y no pagó.

Franquesa confesó a la Guardia Civil que poco antes de que el Tribunal Constitucional declarara ilegal la consulta, él tiró la toalla. El empresario Nos también explicó que se retiró del proyecto en cuanto supo por «distintas publicaciones» que el «trabajo» podía ser «ilegal».

La participación de Rovira en este sistema para esquivar la prohibición del Constitucional es uno de los indicios que la Fiscalía valora presentar contra ella ante el Tribunal Supremo.

La número dos de Esquerra se siente segura para ser presidenta de la Generalitat

c. r.

La secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, oficializó ayer sus aspiraciones a ser la próxima presidenta de la Generalitat en caso de victoria y en el supuesto de que Oriol Junqueras no salga de la cárcel. Informó que ha recibido el beneplácito de este para coger las riendas republicanas a partir del día 21. «Le he prometido a Oriol Junqueras que asumiré lo que haga falta en estas elecciones. Asumiré el resultado de los comicios y me siento segura y muy bien acompañada e ilusionada», afirmó durante la presentación de la candidatura.

Esquerra parte como favorita en los sondeos y por primera vez desde la Segunda República puede ganar. La formación advirtió que seguirá dando la batalla «pese a los informes de la Guardia Civil». «Hoy no estamos abatidos. Continuaremos defendiendo nuestras ideas», aseguró.

Los republicanos presentaron la candidatura con críticas a que otras formaciones partan, a su juicio, con ventaja en la carrera electoral pues no tienen dirigentes encarcelados. Esquerra concurre junto a los exsocialistas de las plataformas MES y Avancem, y a los exconvergentes de Demòcrates. Al igual que Junts per Catalunya, se anuncian como la lista transversal del independentismo. Además de Junqueras y Rovira, integran las listas Carme Forcadell y Josep Maria Jové y Lluís Salvadó, detenidos en septiembre, así como los exconsejeros encarcelados Romeva, Mundó y Bassa, y también Comín y Serret, fugados en Bruselas. «Esta lista busca parecerse lo más posible al país para derrotar el Estado en las urnas», remató Rovira.