Los bienes ocultos de Conde en la causa del pequeño Nicolás

mateo balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La policía descubre la existencia de una finca en Toledo usada como aval para obtener financiación

25 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Agentes de Asuntos Internos de la Policía Nacional, por orden del entonces director adjunto operativo, Eugenio Pino, detuvieron la mañana del 14 de octubre del 2014 a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, de 20 años. El pequeño Nicolás se encontraba en un portal de la calle Zurbano, de Madrid, esperando a un empresario que le iba a entregar 10.000 euros y estaba siendo víctima de un supuesto fraude por parte del investigado. Tras el arresto se produjo la entrada y registro en la vivienda familiar de Gómez Iglesias.

Entre la documentación intervenida apareció información relacionada con el estafado, Francisco Javier Martínez de la Hidalga, un empresario jubilado de 75 años y exdirectivo del Banco Santander. Los investigadores encontraron archivos descargados de un expediente fiscal contra una sociedad del aludido (según Nicolás, se los dio el empresario José Luis Balbás, señalado por el tamayazo de Madrid en el 2003). Son documentos sobre la situación económica de Guinea Ecuatorial, un borrador sobre un supuesto préstamo de diez millones del banco nacional de este país africano en el que se aportaba como aval una finca, llamada La Alamedilla o dos menciones en una libreta del que fue vicepresidente de Sa Nostra, hoy Banco Mare Nostrum, Antonio Borrás. El pequeño Nicolás había conocido a su víctima días antes, gracias al abogado de este, Juan Antonio Félix Untoria. El joven se presentó como una persona relacionada con el Gobierno, especialmente con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Decía trabajar para un departamento de «inteligencia económica» inexistente, ser miembro del CNI y de la Casa Real

Presunto blanqueo

Sabedor de los problemas económicos y judiciales de Martínez de la Hidalga, el pequeño Nicolás le ofreció ayuda para poner a la venta la finca La Alamedilla, en Toledo, por 15 millones de euros (ahora se vende por 12). Para ello le vendió sus relaciones con el presidente guineano Teodoro Obiang y con el exministro socialista Miguel Ángel Moratinos.