PSOE y Podemos emplazan al presidente del Gobierno en funciones a abandonar su inmovilismo y a dialogar con Cataluña
12 ene 2016 . Actualizado a las 17:28 h.Mariano Rajoy no tiene entre sus previsiones ni telefonear ni reunirse con Carles Puigdemont, según confirmaron fuentes del Ejecutivo. El presidente del Gobierno no va a atender, al menos por el momento, las reclamaciones en tal sentido que ayer le hicieron los líderes del PSOE y de Podemos, que coincidieron en la necesidad de que abandone su «inmovilismo», abra cauces oficiales de diálogo con la Generalitat y tienda puentes de entendimiento entre ambos ejecutivos para tratar de ofrecer una solución a la crisis institucional. Ni siquiera baraja mantener un encuentro con la excusa protocolaria de recibir a un presidente autonómico nuevo. De hecho, algunos de los más recientes aún no han pasado por la Moncloa.
Rajoy va a continuar con la misma política de bloqueo de comunicaciones que inició hace un año y medio con Artur Mas, cuando el entonces presidente catalán pisó el acelerador del desafío soberanista al Estado con la convocatoria, en septiembre del 2014, de la consulta de autodeterminación del 9N que terminó por prohibir el Tribunal Constitucional. El último contacto oficial que ambos mantuvieron, más allá de la coincidencia ocasional en actos, fue la reunión del 30 de julio del 2014 en la Moncloa, donde Mas llevó un documento de 23 propuestas para Cataluña que Rajoy quedó en estudiar.
El único mensaje que el presidente del Gobierno parece que quería transmitir a Puigdemont es el de su determinación a aplicar la ley con «firmeza». Y ya se lo envió el domingo, antes incluso de que fuese investido, cuando tras escuchar su discurso de ruptura, en una comparecencia en la Moncloa, comunicó que está dispuesto a usar todas las medidas que la ley y la Constitución le otorgan para impedir ataques a la unidad de la nación y que no va a dejar pasar «ni una» actuación ilegal de su Gobierno o las instituciones catalanas.
Albert Rivera, que como Pedro Sánchez dio su apoyo a Rajoy para que actúe ante cualquier violación de la ley por parte de los separatistas, emplazó sin embargo al Gobierno y al PP a que dejen de agitar la amenaza de aplicar incluso la suspensión de la autonomía que prevé el artículo 155 de la Constitución. El presidente de Ciudadanos reclamó que, además de con firmeza, se mueva con «mesura», «paso a paso» y siempre de la mano y con el acuerdo del resto de los partidos políticos, sobre todo ahora que ejerce como presidente en funciones. Pidió que centre sus acciones en los dirigentes secesionistas que vulneren las sentencias o la ley y no en la autonomía catalana o los derechos de sus ciudadanos.