«Mi principal rival en estas elecciones soy yo mismo»

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Diego Crespo | Efe

Rajoy defiende el bipartidismo y admite que se distanció de los ciudadanos en la primera parte de la legislatura

27 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Mariano Rajoy no quiere dar ninguna cancha a sus adversarios políticos de cara al 20D ni hablar de posibles pactos poselectorales. Ya lo dejó claro en la rueda de prensa que dio en la Moncloa para hacer balance de la legislatura y lo remachó, dando un paso más, por la noche en TVE. Preguntado por a quién considera su principal rival, si a Pedro Sánchez, Albert Rivera o Pablo Iglesias contestó: «Yo mismo, yo tengo que hacer un esfuerzo para que los españoles que confiaron en nosotros hace cuatro años vuelvan a hacerlo ahora y a ser posible que más españoles se incorporen al proyecto político que va a defender el PP». Tras una legislatura que calificó de dura y complicada, en la que tuvo que tomar decisiones difíciles, su labor de aquí a que se vote es «hacer un esfuerzo de explicación y pedagogía y decirle a los españoles que tenemos un gran futuro por delante si perseveramos en la política económica que hemos hecho estos años».

Preguntas grabadas

Rajoy se enfrentó anoche a las preguntas de la periodista Ana Blanco y de 12 ciudadanos, previamente grabadas. Por tanto, no hubo repreguntas y el presidente se limitó a contestar al plasma. Una versión muy descafeinada de Tengo una pregunta para usted, en el que los españoles de a pie hicieron sudar al entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, cuando le preguntaron cuánto valía un café, a lo que contestó que 80 céntimos, y al propio Rajoy, que era por aquel tiempo el líder de la oposición, que no quiso responder a una mujer que le preguntó cuánto ganaba.

Sobre los pactos, Rajoy se limitó a decir que, en todo caso deben basarse en el mantenimiento de la política económica que ha hecho posible la recuperación y que debe gobernar el partido más votado, porque es «lo más democrático, sensato, razonable y coherente». Eso sí, hizo una defensa del bipartidismo, que «ha funcionado bien y ha sido bueno para España» y podría seguir funcionando en el futuro, aunque «lo que importa es lo que decida la gente».

Las dos primeras preguntas de los ciudadanos versaron sobre la corrupción, asunto al que dedicó menos de un minuto en la rueda de prensa. Afirmó que los casos como Gürtel, Bárcenas, Púnica o Rato han perjudicado al PP más que las decisiones que tomó contra la crisis. Señaló que la corrupción y más cuando los ciudadanos sufren las dificultades de la crisis «a la gente le molesta y le agrede y con razón», pero destacó que los implicados han sido expulsados del partido, el Gobierno ha aprobado un importante paquete de leyes para luchar contra ella y todas las instituciones, la policía, los tribunales, los jueces o la agencia tributaria, han mostrado una «absoluta independencia» para perseguirla. «Contra la corrupción hay que ir hasta el final y lo estamos haciendo», afirmó. Negó que tenga miedo a lo que pueda salir de aquí al 20D sobre los escándalos y dijo que apoyará plenamente a los tribunales.

El presidente reconoció que en los dos primeros años de legislatura se distanció de los españoles, lo que justificó diciendo que lo hizo porque su prioridad, su único objetivo, era evitar la quiebra y el rescate y dar la vuelta a la situación, Aunque descartó que en la campaña vaya a bailar, como hizo su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. «Nadie se espera que yo me ponga a bailar», dijo.

No sabe si participará Aznar

Aseguró que no sabe todavía si José María Aznar, que le ha lanzado duras críticas en los últimos días, participará en la campaña electoral. Se limitó a decir que es militante y presidente de honor del partido y que le parecería bien que lo hiciera, aunque en un tono que sonó a mera respuesta de compromiso.

El presidente no se salió del guion esperado, pero reveló que en su día hubo un debate interno en el Gobierno sobre si había que bajar las pensiones y él impuso su criterio de subirlas. Durante los 48 minutos que duró la entrevista se esforzó por lanzar un mensaje en positivo sobre la realidad española. «A veces nos castigamos de una manera injusta, somos una gran nación, tenemos muchas cosas muy positivas», aseguró.