No fue la de este martes la primera vez que Obama se pronunció de forma tan clara sobre un proceso independentista. Con palabras similares se posicionó hace un año sobre Escocia
17 sep 2015 . Actualizado a las 10:13 h.Las palabras del presidente estadounidense durante la visita que el martes hizo el rey Felipe a la Casa Blanca fueron inequívocas: «En nuestra política exterior estamos profundamente comprometidos a mantener una relación con una España fuerte y unida». Barack Obama no habló explícitamente de Cataluña, pero su mensaje contra la independencia quedaba claro en esas palabras.
No fue así para la intérprete de la Casa Blanca que hizo una traducción errónea del mensaje del mandatario: «Una relación más fuerte y unida con España». Probablemente por su desconocimiento de la actualidad española, a la traductora se le escapó la trascendencia del mensaje político del presidente. Al que no se le escapó fue al rey, quien aunque intentó disimular no puedo evitar mirar a la delegación española cuando oyó la traducción que estaba haciendo la intérprete.
Quizá por si todavía había dudas sobre lo que Obama había querido decir, el secretario de Estado, John Kerry, repitió casi literalmente las palabras del mandatario estadounidense un poco más tarde cuando se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, en la Secretaría de Estado: «El presidente y yo expresamos nuestro sentimiento de mantener nuestra relación con una España fuerte, robusta y unida».
No era esta la primera vez que Obama se pronunciaba de forma tan clara sobre un proceso independentista. Con palabras muy similares a las utilizadas el martes, hace un año, un día antes de que los escoceses votaran por su posible independencia del Reino Unido, escribió un tuit en el que afirmaba que esperaba que Gran Bretaña siguiera siendo «fuerte, sólida y unida».
Las palabras del martes en las que aludía a Cataluña tuvieron una inmediata repercusión en España, pese a que la agencia Reuters informó de lo dicho por Obama pero sin ahondar demasiado en su significado político.
Algunos medios de comunicación, como los diarios The New York Times o USA Today, sí reprodujeron la noticia de Reuters con una corta explicación sobre ese significado. Bloomberg fue la única entre los grandes medios de comunicación que le dedicó un amplio espacio a la noticia. Pese a estar especialmente dedicada a la información económica, contextualizó que la opinión de Obama sobre la independencia de Cataluña estaba en la misma línea que las expresadas recientemente por la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico David Cameron.
También la web de información de la cadena Fox dedicada a las noticias hispanas, Fox Latina, se refirió a esas palabras aunque destacando que ni Felipe VI ni el presidente Obama habían mencionado explícitamente el intento de Cataluña por conseguir «más soberanía».
Ayer, el rey Felipe siguió con su agenda en Washington con un desayuno con empresarios estadounidenses a los que animó a invertir en nuestro país porque «pueden fiarse de España». Reconoció que el país ha pasado «una época de turbulencias», pero aseguró a los posibles inversores norteamericanos que «está resurgiendo con fuerza». También se mostró partidario del tratado de libre comercio entre EE.UU. y Europa que, según dijo, posibilitará «nuevas oportunidades de negocio y creación de empleo».