Encarnizada batalla por el centro

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El PSOE responde a Mariano Rajoy que es la única alternativa de gobierno al PP «con un proyecto autónomo, de cambio, que está en la centralidad»

21 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La batalla por el centro se presenta más encarnizada que nunca de cara a las elecciones generales. No solo el PP y el PSOE compiten por el espacio político que dicta sentencia, sino que se les han unido las fuerzas emergentes, Ciudadanos y Podemos. El miércoles Mariano Rajoy dejó clara cuál va a ser su estrategia en los cuatros meses que restan para la cita con las urnas: denunciar que los socialistas han abandonado la «centralidad política». Por eso, dijo, no tiene la menor duda de que pactarían con Podemos y los nacionalistas de izquierdas para evitar que gobierne el PP. Como prueba puso los acuerdos en ciudades como Madrid o Valencia.

El último barómetro del CIS justifica esta táctica electoral. Casi la mitad de los votantes se autocalifican de centro, que por definición es la franja menos ideologizada y, por tanto, más volátil. Según el CIS, solo el 10 % de los electores encuadran al PP en la franja del 4 al 6 en una escala que va del 1 (extrema izquierda) al 10 (extrema derecha), frente al 56 % que evalúan en ese espacio político al PSOE. La media que obtienen los populares es de 8,26 por un 4,38 de los socialistas.

Por tanto, el objetivo de los estrategas del PP para pescar en el caladero de centro es presentar al PSOE como un partido radical dispuesto a pactar con las extrema izquierda y los independentistas. Y, al mismo tiempo, ofrecerle amplios acuerdos al final de la legislatura como prueba de su moderación.

Podemos lo tiene mucho más difícil para ser visto como un partido de centro-izquierda. Pese a su giro ideológico formal hacia la socialdemocracia, el 52 % de los electores lo sitúan en la extrema izquierda (1-2) y solo el 9 % en el centro. Su media es 2,09 frente a Ciudadanos, mucho más centrado, que obtiene 6,18.

Nerviosismo

El PP ha logrado poner a Pedro Sánchez a la defensiva tras su pactos con Podemos. Pero el líder socialista no está dispuesto a abandonar el espacio de centro. El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, afirmó ayer que Rajoy sabe que la única alternativa al PP es el PSOE, con Sánchez como presidente del Gobierno. «Eso le debe quitar el sueño y de ahí sus obsesiones», afirmó. Sobre las ofertas de acuerdos que está haciendo el PP, dijo que «si Rajoy quiere hablar de pactos que nos empiece por contar qué pacto alcanzó el ministro del Interior con el señor Rato», manifestó. La portavoz del Comité Electoral del PSOE, María González Veracruz, aseguró que las palabras de Rajoy «denotan cierto nerviosismo» ante las elecciones y subrayó que los socialistas trabajan para ganar «con un proyecto autónomo, de cambio, que está en la centralidad». Además, volvió a incidir en uno de los mensajes centrales de su partido, que Pedro Sánchez representa el «cambio seguro» que necesita España.

Por su parte, el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil de Podemos, Rafael Mayoral, dijo que el PP está tratando de «seducir» al PSOE al alertar sobre la posible alianza poselectoral entre los socialistas y la formación morada.