Los conservadores arrancan hoy una larga precampaña con la que buscan cambiar radicalmente su imagen asumiendo debates hasta ahora tabú
10 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Primarias, desahucios, reforma de la Constitución. El PP no se cierra a ningún debate en la conferencia política que comienza hoy y que pretende ser el pistoletazo de salida de una larguísima campaña electoral en la que los populares tratarán de cambiar por completo la imagen del partido de cara a los ciudadanos y evidenciar el giro social del final de la legislatura. Eso sí, de este cónclave no saldrán decisiones ni propuestas concretas, sino solo líneas de debate que habrán de materializarse en el programa electoral y en los nuevos estatutos del partido, que se reformarán en el próximo congreso nacional del PP, a celebrar después de las elecciones generales.
«No imitaremos las primarias tramposas de Podemos ni las de quita y pon del PSOE o las del candidato único de Ciudadanos», señaló ayer el nuevo vicesecretario de organización, Fernando Martínez Maíllo, quien abrió la puerta a una participación más directa de la militancia en la elección de los candidatos, pero sin un planteamiento cerrado en esta conferencia política.
Los nuevos protagonistas
Los populares pretenden tratar en este cónclave todos los debates que están en la calle, incluido el de los desahucios, aunque también aquí matizó Maíllo que «no con pancartas», sino buscando soluciones. Y, en cuanto a los cambios en la Constitución, el PP recuerda que ya ha participado en otras reformas de la Carta Magna y no reniega de ellas, al contrario de lo que, según afirman, hacen los socialistas sobre el artículo 135 de la Constitución, modificado en tiempos de Zapatero para fijar límites al déficit. En la agenda están la reforma de la ley electoral o la del Senado.
Mariano Rajoy pronunciará mañana el discurso de clausura, pero serán los nuevos rostros del PP los que tendrán hoy el mayor protagonismo, con algunas excepciones, como la del gallego Alberto Núñez Feijoo. Otra estrella de la cita será la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, a la que Rajoy quiere convertir en un referente del partido para que se haga con el liderazgo del PP madrileño y superar así los problemas que históricamente le ha dado la organización regional en la etapa de Esperanza Aguirre.
Esta vez, Aznar queda fuera
El que no está invitado a participar, ni se le espera, es José María Aznar. El expresidente entra y sale en la agenda de este tipo de actos en función de la temperatura de sus relaciones con Rajoy. Y, ahora mismo, el termómetro está frío, después de las últimas críticas del ex jefe del Gobierno Aznar. En la convención nacional del pasado mes de enero, Rajoy decidió otorgarle protagonismo y Aznar respondió preguntándose dónde está el PP y si quiere o no ganar las elecciones. Algo que sentó realmente mal.
El discurso inmutable del expresidente casaría mal, en todo caso, con la renovación que quiere ofrecer el PP y con su intención de recuperar el voto joven, emigrado en este momento hacia Podemos y Ciudadanos. A ese objetivo se dirigen buena parte de los esfuerzos de esta conferencia, comenzando por su propio título «X el futuro de España», donde la X es un «por», al estilo de las abreviaturas que se utilizan en chats telefónicos, y por el alud de aplicaciones tecnológicas a través de las que se podrá seguir la conferencia.